Pagos transfronterizos en RD: el turismo sostiene el récord de crecimiento
Pagos internacionales en auge: Visa revela cómo RD impulsa su economía con la digitalización y la inclusión financiera.
Los pagos transfronterizos mantienen un ritmo ascendente en América Latina y el Caribe, impulsados por el turismo, los viajes y el consumo internacional, mientras República Dominicana busca capitalizar la digitalización de estas operaciones para fortalecer su economía. Así lo planteó Gustavo Turquía, gerente de Visa para República Dominicana, quien destacó que los flujos internacionales de pago siguen siendo un pilar clave para un país conectado con el comercio, las remesas y la actividad turística. En ese contexto, el ejecutivo subrayó que la adopción de tecnologías digitales en las transacciones transfronterizas representa una oportunidad estratégica para agilizar los procesos y ampliar la inclusión financiera.
La tendencia regional apunta a una mayor integración de soluciones de pago digital, lo que permite a los consumidores y empresas realizar operaciones internacionales con mayor rapidez y seguridad. Para República Dominicana, este avance no solo facilita las transacciones diarias, sino que también refuerza su posición como destino turístico y centro de negocios en el Caribe, donde la eficiencia en los pagos se convierte en un factor diferenciador frente a otros mercados de la región.

El dinamismo del turismo, que ha sido uno de los principales motores de la recuperación económica local, incide directamente en el volumen de pagos transfronterizos. Cada visitante que llega al país genera una cadena de transacciones internacionales que abarca desde reservas hoteleras y restaurantes hasta compras en comercios y servicios de transporte. Esta actividad, sumada al flujo constante de remesas familiares, consolida a República Dominicana como un nodo relevante en el sistema de pagos regional.
La digitalización de estos flujos no es un fenómeno menor. La reducción de tiempos de procesamiento, la mayor transparencia en las comisiones y la posibilidad de rastrear las operaciones en tiempo real son beneficios directos que impactan tanto a grandes empresas como a pequeños comercios y consumidores individuales. Para el país, esto implica también un reto: garantizar que la infraestructura tecnológica y el marco regulatorio acompañen el crecimiento de estas operaciones sin sacrificar la seguridad financiera.
Otro aspecto a observar es la inclusión financiera. La expansión de soluciones de pago digital transfronterizo abre la puerta a sectores que tradicionalmente han dependido del efectivo o de canales informales para enviar y recibir dinero. Si la adopción se masifica, podría traducirse en una mayor formalización de la economía y en un acceso más equitativo a servicios financieros, especialmente en zonas fuera del Gran Santo Domingo.
En los próximos meses, será clave monitorear cómo evoluciona la infraestructura de pagos en el país, así como las alianzas entre entidades financieras, empresas de tecnología y el sector turístico. La capacidad de República Dominicana para integrarse a las redes de pago más avanzadas de la región definirá, en buena medida, su competitividad como destino de inversión y como plataforma de negocios en el Caribe.
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