Petróleo se desploma tras señales de distensión en el estrecho de Ormuz
El petróleo frena su escalada: el Brent cae 2,81% y el WTI 2,37% tras señales de diálogo entre Irán y el Golfo por Ormuz. La geopolítica sigue moviendo el…
Los precios del petróleo cerraron a la baja este viernes, poniendo freno a la escalada de días anteriores, luego de que el mercado interpretara como una señal de distensión la expectativa de conversaciones entre Irán y sus vecinos del Golfo sobre el estratégico estrecho de Ormuz. El barril de Brent del mar del Norte para entrega en noviembre retrocedió un 2,81% hasta situarse en 104,61 dólares, tras haber acumulado un alza del 8,65% la semana previa. Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI) para octubre, cayó un 2,37% y cerró en 100,05 dólares.
El movimiento a la baja refleja cómo el crudo sigue siendo un activo especialmente sensible a los titulares geopolíticos. En apenas unos días, el mercado pasó de descontar un riesgo de interrupción del suministro en una de las rutas energéticas más importantes del planeta a incorporar la posibilidad de que ese riesgo se gestione por vía diplomática. Esa volatilidad tiene un efecto directo sobre los costos de transporte, la factura energética de los hogares y los precios de bienes que dependen del combustible, por lo que su evolución interesa más allá de los operadores financieros.
El Ministerio iraní de Asuntos Exteriores confirmó que Teherán sostendrá conversaciones el lunes con "Irak y otros países ribereños del Golfo" para "favorecer una mejor comprensión entre los países de la región y contribuir a reforzar la seguridad regional común". Según el Financial Times, los funcionarios buscan "obtener la adhesión a un acuerdo destinado a gestionar temporalmente el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz", paso estratégico que se ha convertido en uno de los principales focos de tensión entre Washington y Teherán.
La relevancia de Ormuz radica en que por ese estrecho circula una porción considerable del petróleo que se comercia a nivel global, de modo que cualquier amenaza a la navegación se traduce de inmediato en primas de riesgo para el crudo. Un acuerdo temporal para ordenar el tráfico marítimo, aunque limitado, bastaría para reducir esa prima y explicaría parte del retroceso observado este viernes. El mercado también recibió con cierto alivio las previsiones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que anticipa una disminución de la demanda de crudo.
No obstante, persiste la inquietud por la situación en otro punto crítico: los hutíes proiraníes se han apoderado de toda la costa yemení sobre el mar Rojo y de las islas del estrecho de Bab el Mandeb, una vía marítima crucial que conecta Asia y Europa. Ese desarrollo mantiene abierta la posibilidad de nuevas disrupciones en el comercio marítimo internacional, lo que limita el margen de caída de los precios y obliga a los analistas a ponderar simultáneamente señales de calma y focos de conflicto.
Para los lectores, la clave estará en observar si las conversaciones del lunes producen compromisos concretos sobre la navegación en Ormuz y si la situación en el mar Rojo se estabiliza o se deteriora. Mientras ambas variables sigan sin resolverse, es previsible que el petróleo conserve una volatilidad elevada, con impacto potencial en los costos energéticos y en la inflación de las economías importadoras.
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