Industria tabacalera dominicana bate récord: exportaciones y empleo alcanzan cifras históricas en 2024
La FAO reconoce al tabaco dominicano como el motor económico de mayor impacto, impulsando empleos y exportaciones récord.
La industria tabacalera dominicana atraviesa uno de sus momentos más dinámicos de las últimas décadas. Durante una visita al Instituto del Tabaco (Intabaco), el representante de la FAO en República Dominicana, Rodrigo Castañeda, destacó que el tabaco es el cultivo con mayor encadenamiento productivo del país, un reconocimiento que subraya la relevancia de un sector que no solo genera divisas, sino que articula a miles de familias en torno a un proceso que va desde la siembra hasta la elaboración del cigarro.
El reconocimiento de la FAO no es menor. Castañeda resaltó la cantidad de etapas y personas que intervienen en la cadena: siembra, recolección, curado, fermentación, selección, clasificación y elaboración del cigarro. Cada una de estas fases representa empleo directo e indirecto, y convierte al tabaco en un motor económico que trasciende el simple cultivo. El representante del organismo internacional calificó como positivo el incremento de las exportaciones y enfatizó la necesidad de seguir fortaleciendo las capacidades de producción y procesamiento del tabaco dominicano, un llamado a no conformarse con los buenos resultados actuales.
Las cifras presentadas por el director del Intabaco, Iván Hernández Guzmán, confirman ese optimismo. Según datos de la Dirección General de Aduanas, las exportaciones de tabaco, cigarros y cigarrillos generaron más de 802 millones de dólares entre enero y junio de este año. El comportamiento mensual es revelador: se pasó de 79.72 millones de dólares en enero a 148.8 millones en junio, lo que representa un crecimiento del 86 % en apenas seis meses. Este ritmo sugiere que el sector no solo se recupera, sino que está expandiendo su capacidad productiva y su presencia en los mercados internacionales.
El dinamismo exportador tiene un destino claro: Estados Unidos se mantiene como el principal comprador, concentrando el 78.5 % del valor exportado, equivalente a 629.5 millones de dólares. Esta dependencia del mercado estadounidense es un dato que conviene observar, pues cualquier variación en la demanda o en las políticas comerciales de ese país podría tener un impacto directo en los ingresos del sector. No obstante, la diversificación de mercados sigue siendo una asignatura pendiente que el país podría abordar para reducir riesgos.
Otro elemento clave es el origen de las exportaciones: el 99.5 % del tabaco exportado proviene de zonas francas industriales y especiales, que generaron 798.3 millones de dólares. Esto confirma el papel central de las zonas francas como plataforma de producción y exportación, y resalta la importancia de mantener un clima de inversión atractivo, con seguridad jurídica y facilidades de crédito, tal como señaló Hernández Guzmán. El director del Intabaco atribuyó el buen desempeño al trabajo conjunto de los sectores público y privado en áreas como promoción, capacitación, facilidades de crédito, seguridad jurídica e inversión en nuevas tecnologías.
Las proyecciones son alentadoras. El año pasado las exportaciones alcanzaron los 1,359 millones de dólares, y para este año se espera un crecimiento significativo, impulsado por la colaboración público-privada y la formación de recurso humano calificado. Si la tendencia del primer semestre se mantiene, la industria tabacalera dominicana podría cerrar 2024 con cifras históricas, consolidándose como uno de los pilares de la economía nacional y como un ejemplo de cómo la articulación entre el campo, la industria y la exportación puede generar riqueza y empleo de manera sostenida.
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