Infarto supera al cáncer como primera causa de muerte en República Dominicana
Infarto supera al cáncer como principal causa de muerte en RD, según cardiólogo. Urge prevención y diagnóstico temprano. Conoce los detalles.
La muerte súbita cardíaca, conocida comúnmente como infarto, se ha convertido en la principal causa de fallecimiento en la República Dominicana, superando incluso a todos los tipos de cáncer combinados, según advirtió el cardiólogo y electrofisiólogo Fernando Vidal Bett. Esta advertencia, realizada en el marco de un llamado a la acción en el sector salud, coloca a las enfermedades cardiovasculares en el centro del debate público y sanitario del país.
El especialista destacó que esta realidad refleja un problema de salud pública que requiere atención inmediata, ya que la prevención y el diagnóstico temprano son herramientas clave para reducir la mortalidad. En términos epidemiológicos, el desplazamiento del cáncer como primera causa de muerte representa un cambio de perfil sanitario que obliga a las autoridades y a la sociedad a reorientar recursos y campañas de concienciación. A diferencia de muchas patologías oncológicas, el infarto suele presentarse de forma súbita, lo que reduce el margen de reacción y eleva la letalidad del evento.
Vidal Bett subrayó que factores como la hipertensión, el colesterol alto, el tabaquismo y el sedentarismo incrementan significativamente el riesgo de sufrir un evento cardíaco fatal. Estos factores, ampliamente conocidos en la literatura médica, están directamente vinculados a los hábitos de vida de la población dominicana, donde la dieta alta en sodio y grasas saturadas, junto a la baja actividad física, se combinan para crear un escenario propicio para el desarrollo de enfermedades coronarias. La hipertensión arterial, en particular, es un "asesino silencioso" que muchas veces no presenta síntomas hasta que ocurre una complicación mayor.
En ese sentido, el galeno hizo un llamado a la población a adoptar estilos de vida más saludables y a realizarse chequeos médicos periódicos, especialmente aquellos con antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares. La recomendación cobra especial relevancia en un contexto donde el acceso a la atención primaria sigue siendo desigual en el territorio nacional. Los chequeos regulares permiten detectar factores de riesgo en etapas tempranas, cuando las intervenciones médicas y los cambios de hábitos pueden marcar una diferencia significativa en el pronóstico del paciente.
Asimismo, enfatizó la importancia de reconocer los síntomas de alerta y acudir de inmediato a un centro de salud ante cualquier señal de dolor en el pecho o dificultad respiratoria. La educación de la población sobre estos signos de alarma es fundamental, pues en muchos casos la demora en la búsqueda de atención médica es la diferencia entre la vida y la muerte. El dolor torácico irradiado al brazo izquierdo, la sudoración fría y la sensación de opresión son señales que no deben subestimarse, y el tiempo de respuesta ante un infarto agudo de miocardio es crítico para preservar el tejido cardíaco.
De cara al futuro, será clave observar si las autoridades sanitarias responden a esta advertencia con políticas públicas concretas, como la ampliación de programas de tamizaje cardiovascular, la regulación de alimentos procesados y la promoción de espacios urbanos que faciliten la actividad física. La mortalidad por infarto no solo representa una tragedia familiar, sino también una carga económica para el sistema de salud y para la productividad del país, dado que afecta con frecuencia a personas en edad laboral. La prevención, en este sentido, se presenta como la inversión más rentable para revertir una tendencia que ya se ha convertido en la primera causa de muerte en la República Dominicana.
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