Titular: La noche más crítica: Marlaska advierte que los incendios en Madrid y Ávila empeoran sin tregua
**Introducción**
El ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, ha lanzado esta tarde una advertencia alarmante desde el Puesto de Mando Avanzado instalado en Navaluenga (Ávila): la evolución de los incendios forestales que asolan las provincias de Madrid y Ávila "no es positiva" y augura una "noche muy complicada". Las llamas, avivadas por un viento cambiante y rachas que superan los 50 km/h, han obligado a ampliar las evacuaciones preventivas en varias localidades, mientras los efectivos de extinción luchan contrarreloj para contener un frente que ya ha calcinado más de 3.000 hectáreas.
**Desarrollo**
Según fuentes del operativo, el incendio forestal que comenzó el pasado jueves en la zona del Valle del Tiétar ha experimentado un repunte en las últimas horas, alimentado por condiciones meteorológicas "absolutamente difíciles", en palabras de Marlaska. Las rachas de viento, que cambian de dirección de forma imprevisible, están provocando que el fuego salte las líneas de defensa establecidas por los bomberos, lo que ha llevado a la activación de nuevos desalojos en núcleos rurales como Navaluenga, Burgohondo y algunos parajes de la vertiente madrileña.
Se estima que más de 1.500 personas han sido evacuadas de sus hogares hasta el momento, y la Unidad Militar de Emergencias (UME) ha desplegado a más de 400 efectivos para apoyar a los equipos terrestres y aéreos. Marlaska, que supervisó personalmente las labores de coordinación, subrayó que la prioridad es la seguridad de las personas y que se mantendrán los cortes de carreteras y las restricciones de acceso a las zonas forestales.
"Estamos ante un escenario muy dinámico. El viento no da tregua y las temperaturas elevadas dificultan la extinción.
Esta noche será larga y dura", aseguró el ministro. Los bomberos temen que durante la madrugada, cuando las condiciones suelen ser más favorables, el viento nocturno pueda avivar los flancos no controlados.
**Cierre con contexto**
Este nuevo episodio de incendios se suma a una temporada estival que está siendo especialmente virulenta en la España interior, donde la sequía acumulada y las olas de calor recurrentes están creando un caldo de cultivo perfecto para el fuego. Expertos en emergencias recuerdan que 2024 ya se perfila como uno de los años con mayor superficie quemada en la última década, con más de 100.000 hectáreas arrasadas en todo el país.
Mientras los vecinos de Ávila y Madrid pasan la noche en albergues improvisados o casas de familiares, la esperanza se centra en que el descenso de temperaturas previsto para el fin de semana permita a los equipos de extinción ganar la batalla a las llamas. De lo contrario, la crisis podría extenderse a zonas más densamente pobladas del suroeste madrileño.