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¿Síndrome mundial? La ADP y el fracaso educativo dominicano. Análisis crítico de PISA, la pedagogía por competencias y la cultura de la mediocridad.
El bajo desempeño de los estudiantes dominicanos en el informe PISA vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿asumirá la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) alguna responsabilidad en este fracaso educativo? La evidencia sugiere que no, y el problema trasciende fronteras.
Parece haberse convertido en un síndrome mundial culpar a factores externos —como las redes sociales y la tecnología— mientras se exime de responsabilidad a docentes y autoridades educativas. Aunque hay algo de verdad en esa crítica, el discurso resulta demasiado cómodo. Mientras tanto, los informes oficiales aplauden que el país no haya caído aún más en las evaluaciones internacionales, y la mediocridad se instala como un estado aceptable mientras se preparan nuevas huelgas sindicales y pruebas de desempeño docente.
El problema de fondo radica en un enfoque pedagógico que ha sustituido la enseñanza de conocimientos por el llamado aprendizaje "por competencias". El resultado es paradójico: los alumnos carecen tanto de competencias como de conocimientos. El educador español Gregorio Luri lo resume con claridad: para tener competencias, primero hay que tener conocimientos, porque solo se puede aplicar aquello que se sabe. Su obra "La escuela no es un parque de atracciones" debería ser lectura obligatoria tanto en los despachos de la ADP como en el Ministerio de Educación, y también en Europa, donde el deterioro avanza con España a la cabeza.
Históricamente, cada generación superaba a la anterior en conocimientos. Hoy nos enfrentamos a una distopía: quienes ascienden educativamente saben menos, tienen menor capacidad de esfuerzo y concentración, y no logran resolver problemas cotidianos. Manejan mal el exceso de información que la tecnología les ofrece. La brecha social se amplía y la clase media se empobrece. Para quienes insisten en que "una crisis es una oportunidad", aquí tienen una de las más graves que enfrenta el país.
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