Tolkien reveló quién era el auténtico héroe de El Señor de los Anillos y no estaba entre los protagonistas
“Descubre la verdadera héroe de El Señor de los Anillos: Samwise Gamgee, el reflejo del soldado raso inglés que inspiró a Tolkien en la Primera Guerra Mundial.”
La pregunta sobre quién encarna al verdadero héroe de El Señor de los Anillos suele resolverse de forma automática entre los lectores: Frodo lleva la carga del Anillo y Aragorn conduce la guerra. Sin embargo, J. R. R. Tolkien dejó por escrito una respuesta distinta. Para él, la figura central no era ninguno de esos dos personajes, sino Samwise Gamgee.
En una carta fechada el 16 de abril de 1956 y dirigida a H. Cotton Minchin, Tolkien explicó que Sam era, en gran medida, un reflejo del soldado raso inglés que conoció durante la Primera Guerra Mundial. El autor dijo que aquellos hombres —los privates y los batmen, asistentes personales de los oficiales— le parecían “muy superiores a mí mismo”. El investigador John Garth ha documentado en detalle esta relación entre la experiencia bélica de Tolkien y la construcción de la Tierra Media.
La conexión entre la guerra y la novela también se aprecia en la dinámica entre Frodo y Sam, que reproduce con notable fidelidad la relación entre oficial y ayudante en el ejército británico de la época. Uno asume las decisiones; el otro carga el equipaje, cocina, vigila y, cuando llega el momento, salva la situación. Incluso el apellido Gamgee remite a un médico real de la época eduardiana, Sampson Gamgee, inventor de un material quirúrgico utilizado durante la guerra.
La propia correspondencia de Tolkien refuerza esa idea. En la llamada Carta 131, dirigida al editor Milton Waldman y publicada por primera vez en The Letters of J. Tolkien en 1981, el escritor fue más lejos y calificó a Sam como el “héroe principal” de la obra. También subrayó que la relación sencilla y campesina entre Sam y Rosie no era un adorno, sino una pieza esencial para entender el contraste entre la vida cotidiana y la gran aventura.
Ese papel se confirma en momentos clave del relato. El Anillo Único actúa sobre el deseo de poder, y por eso Galadriel se niega a tocarlo. Sam, en cambio, lo lleva brevemente en las Torres de Cirith Ungol y lo devuelve sin titubeos, porque su aspiración no es dominar nada, sino regresar a casa. Su gran prueba llega con Shelob: cuando Frodo parece muerto, Sam toma Aguijón y la Redoma de Galadriel y se enfrenta a una criatura ante la que incluso los Elfos retrocederían.
Más tarde, cuando Frodo ya no puede seguir caminando, Sam lo carga literalmente sobre sus hombros. Al final, vuelve a la Comarca, se casa con Rosie, tiene hijos y ejerce como alcalde durante siete mandatos consecutivos. Tolkien veía en ese desenlace la recompensa de una heroicidad sin ambición: la de quien sostiene la historia sin buscar el poder, y encuentra su plenitud en la vida ordinaria.
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