Prestaron sus casas para una supuesta granja de portátiles ligada a Corea del Norte y terminó en desastre

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“Condenados por esquemas de trabajadores IT remotos: 2 hombres en EEUU recibirán 18 meses de prisión por fraude a empresas que confiaban en el teletrabajo.”

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Matthew Isaac Knoot, de Nashville, Tennessee, y Erick Ntekereze Prince, de Nueva York, han sido condenados en Estados Unidos a 18 meses de prisión cada uno por su participación en esquemas de trabajadores IT remotos vinculados a Corea del Norte, según el Departamento de Justicia. El caso pone el foco en una fórmula que aprovechaba la confianza de las empresas en el teletrabajo para ocultar identidades, desviar pagos y simular que los empleados operaban desde territorio estadounidense.

La mecánica era sencilla en apariencia, pero eficaz: las compañías enviaban portátiles corporativos a direcciones en EEUU creyendo que allí residían los profesionales contratados. Después, esos equipos eran instalados en viviendas particulares y configurados con aplicaciones de escritorio remoto no autorizadas, de modo que los falsos trabajadores podían operar desde el extranjero mientras la conexión parecía salir de un domicilio local. En la práctica, la infraestructura doméstica servía como cobertura para una red mucho más amplia.

De acuerdo con la información oficial, Prince facilitó que al menos tres trabajadores IT norcoreanos obtuvieran empleo remoto en empresas estadounidenses entre junio de 2020 y agosto de 2024. Además, utilizó su compañía Taggcar Inc. para suministrar de forma fraudulenta trabajadores “certificados”, pese a saber que estaban fuera de EEUU y que empleaban identidades falsas o robadas. Knoot, por su parte, mantuvo una granja de portátiles en sus residencias de Nashville entre julio de 2022 y agosto de 2023.

El Departamento de Justicia sostiene que ambos esquemas generaron en conjunto más de 1,2 millones de dólares para Corea del Norte y afectaron a casi 70 empresas estadounidenses. En el caso de Prince, las compañías abonaron más de 943.069 dólares en salarios; en el de Knoot, los pagos superaron los 250.000 dólares. La condena forma parte de una estrategia específica para perseguir a los facilitadores ubicados en EEUU, no solo a quienes ejecutan la operación desde el extranjero.

La propia nota del Departamento de Justicia subraya que estas son la séptima y la octava condena de “laptop farmers” logradas en los últimos cinco meses dentro de los esfuerzos por frenar la financiación ilícita de Corea del Norte. El fenómeno, además, no se limita a Estados Unidos: una investigación de Google Threat Intelligence Group citada por The Record en abril de 2025 apuntó a un aumento de la actividad norcoreana en Europa tras las acciones policiales estadounidenses contra granjas de portátiles y redes financieras.

Según BISI, estas operaciones combinan identidades robadas, perfiles profesionales manipulados y herramientas de IA capaces de redactar CV y cartas de presentación localizadas, lo que complica la detección incluso antes de que la empresa entregue el equipo. El caso deja una advertencia clara: la amenaza ya no se limita a proteger servidores o credenciales, sino también a revisar con más rigor procesos tan cotidianos como la contratación remota.

Fuente original: consultar publicación original.

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