Diez años con Apple Watch en la muñeca: la pulsera de Google que siempre quise
“Descubre la libertad de entrenar sin preocupaciones con la Fitbit Air, una pulsera inteligente sin pantalla que registra tu actividad y salud con precisión y…
Durante meses he tenido un Apple Watch guardado en un cajón, y la razón es sencilla: llevaba tiempo esperando un dispositivo como la Fitbit Air. La oferta de lanzamiento, con un precio de 99 euros y 45 euros de saldo en Google Store, encajaba justo con lo que buscaba. En mi caso, y en el de mucha gente que entrena a diario, un reloj inteligente convencional no siempre resulta práctico.
Quienes practican Crossfit saben que la muñeca recibe golpes constantes con barras y kettlebells, así que llevar un smartwatch con pantalla puede ser más un problema que una ayuda. En ese contexto, una pulsera sin pantalla se convierte en una solución muy atractiva: permite registrar la actividad y la salud sin la preocupación de dañar un dispositivo caro en cada entrenamiento.
Google no ha inventado nada completamente nuevo, porque ya existen propuestas como Whoop, Polar o la Helio Strap de Amazfit. La diferencia está en el enfoque: Whoop obliga a pagar una suscripción mínima de 199 euros al año, mientras que Polar ofrece su pulsera sin ese modelo de membresía. Amazfit, por su parte, se mueve en un precio similar, aunque con un formato más voluminoso y cercano al de un smartwatch tradicional.
La apuesta de Google, en cambio, combina sencillez y coste contenido. Por 99 euros, la Fitbit Air se presenta como una correa inteligente discreta, pensada para medir sin distraer. Y, conociendo el historial de Fitbit, la expectativa es que sus sensores ofrezcan una calidad superior a la de otras alternativas de precio parecido.
Además, el producto encaja con otra idea que valoro cada vez más: la desconexión digital. Muchos compran un smartwatch para depender menos del móvil, pero acaban consultando notificaciones a cada momento. Al prescindir de pantalla, esa tentación desaparece por completo: no hay llamadas, avisos ni interrupciones, solo seguimiento en segundo plano de las constantes y la actividad diaria.
Google también ha sabido separar bien lo básico de lo adicional. La pulsera funciona sin suscripción para lo esencial —pasos, calorías, distancia, carga cardiovascular, recuperación, frecuencia cardíaca, sueño, oxígeno en sangre, nutrición, agua, estado de ánimo o ciclo menstrual—, mientras que el plan de 8,99 euros al mes añade funciones avanzadas como el apoyo de Gemini. La app de Fitbit pasa ahora a llamarse Google Health, un movimiento que refuerza la integración tras la compra de Fitbit por 2.100 millones de dólares.
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