Sol se levanta contra los desahucios: acampada y presión a Sánchez para aprobar el ‘Decreto Maricarmen’
Una acampada “espontánea” ocupó anoche la Puerta del Sol de Madrid. La acción, impulsada por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos, se mantiene este domingo como medida de presión directa al Gobierno de Pedro Sánchez para que apruebe el llamado ‘Decreto Maricarmen’, una norma que paralice los desahucios y blinde los alquileres, entre otras medidas. Lo que comenzó como una concentración nocturna se ha transformado en un campamento de tiendas, carteles y asambleas que exige respuestas urgentes ante la crisis de vivienda.
Los convocantes insisten en el carácter espontáneo de la protesta, aunque su mensaje es claro y coordinado: no se puede seguir permitiendo que familias enteras pierdan su hogar mientras los precios del alquiler siguen desbocados. La acampada reclama un decreto con medidas de choque, empezando por la paralización de los desahucios y la regulación de los alquileres para evitar subidas abusivas. Bajo el nombre de ‘Decreto Maricarmen’, los manifestantes han convertido una demanda técnica en un grito popular. “Maricarmen” aparece ya en pancartas, conversaciones y consignas como símbolo de una urgencia que, dicen, no admite más retrasos.
La protesta se produce en un contexto de creciente tensión social por el acceso a la vivienda. Los desahucios por impago de alquiler, los desalojos exprés y la falta de alternativas habitacionales han colocado la vivienda en el centro del debate político. Colectivos de inquilinos llevan meses denunciando que el mercado residencial expulsa a los sectores más vulnerables y que las medidas aprobadas hasta ahora resultan insuficientes. La acampada en Sol pretende ser un nuevo pulso al Ejecutivo central, al que acusan de demorar una respuesta contundente.
La elección del lugar no es casual: la Puerta del Sol ha sido escenario histórico de concentraciones ciudadanas y protestas que han marcado la agenda pública. Esta vez, las tiendas de campaña y los carteles contra los desahucios vuelven a poner el foco en Madrid, pero con una demanda concreta que apela directamente al Gobierno de Pedro Sánchez. Los participantes aseguran que la acampada continuará hasta que haya compromisos claros, y no descartan que se sumen más personas en las próximas horas.
El ‘Decreto Maricarmen’ se ha convertido, así, en algo más que un nombre: es la prueba de hasta qué punto la vivienda puede convertirse en un terremoto político. Mientras el Gobierno no concrete medidas, Sol seguirá siendo el escaparate de un malestar que no entiende de siglas ni de plazos. La presión social vuelve a instalarse en el centro de la capital con una pregunta incómoda: ¿hasta cuándo habrá que acampar para que se proteja el derecho a un techo?