PUCMM honra a Flavio Darío Espinal con moderna aula-estrado en Santiago
PUCMM abre aula de juicios simulados con tecnología de punta en Santiago para que futuros abogados dominen la oralidad y el litigio.
La Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) inauguró este viernes el aula-estrado Flavio Darío Espinal Hued, un espacio equipado con tecnología avanzada para que los estudiantes de Derecho del campus Santiago realicen audiencias simuladas, debates y competencias jurídicas. El nuevo recinto, ubicado en el segundo nivel del edificio Padre Arroyo, cuenta con pantalla interactiva, sistema de sonido integrado y cámaras para videoconferencias, facilitando así la formación práctica de los futuros abogados.
La apertura de este espacio responde a una tendencia creciente en la educación jurídica dominicana y regional: la necesidad de que los estudiantes no solo dominen la teoría legal, sino que desarrollen destrezas de litigación oral, argumentación y manejo de audiencias, habilidades cada vez más demandadas en un sistema judicial que ha avanzado hacia la oralidad en los procesos. Con esta infraestructura, la PUCMM busca cerrar la brecha entre el aula tradicional y la práctica profesional real, ofreciendo un entorno controlado donde los alumnos puedan ensayar y recibir retroalimentación antes de enfrentarse a los tribunales.
Durante el acto, el rector de la PUCMM, reverendo padre Secilio Espinal, subrayó la relevancia de complementar la teoría con experiencias reales, mientras que la presidenta de la Fundación Madre y Maestra, Mercedes Carmen Capellán, destacó que el aula fue concebida para fortalecer la enseñanza jurídica con instalaciones modernas. Estas declaraciones reflejan una apuesta institucional por elevar la calidad académica mediante recursos que simulen escenarios profesionales, un factor que los empleadores del sector legal valoran al momento de reclutar nuevos talentos.
En representación de la familia, Flavio Darío Espinal, hijo del homenajeado, agradeció el gesto y recordó la estrecha colaboración de su padre con monseñor Agripino Núñez Collado en los inicios de la institución. El historiador Edwin Espinal Hernández trazó una semblanza del jurista, resaltando su papel como primer decano de la Facultad de Derecho, su participación en la creación del pénsum y su legado en la formación de múltiples generaciones de profesionales. Este reconocimiento no solo honra la memoria de una figura clave en la historia académica del país, sino que también sirve de referente para los actuales estudiantes sobre el impacto que un profesional puede tener en el desarrollo institucional y social.
El aula, auspiciada por la Fundación Madre y Maestra y la Escuela de Derecho, con el respaldo de las firmas Estrella & Tupete y Guzmán Ariza, también estará disponible para procesos arbitrales y encuentros de la comunidad jurídica. Este último aspecto amplía el alcance del espacio más allá de la docencia, posicionándolo como un punto de encuentro para el ejercicio profesional y el intercambio académico en Santiago, un polo de desarrollo económico y legal del país. La vinculación del sector privado con la academia, a través de estos patrocinios, evidencia un modelo de cooperación que beneficia directamente la preparación de los futuros profesionales del Derecho.
Para los lectores interesados en el devenir educativo del país, esta inauguración representa una señal alentadora: las universidades dominicanas continúan invirtiendo en infraestructura especializada que responde a las exigencias del mercado laboral. Queda por observar, sin embargo, cómo se traducirá esta capacidad instalada en resultados concretos, como la participación de los estudiantes en competencias nacionales e internacionales de litigación, y si este modelo de aula-estrado será replicado en otras escuelas de Derecho del país, un elemento que podría marcar un antes y un después en la metodología de enseñanza jurídica en República Dominicana.
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