Mueven temporalmente a anestesiólogas del hospital de Cabral, Barahona
Hospital Municipal de Cabral sin cirugías por traslado de anestesiólogas; comunidad en alerta.
El Hospital Municipal de Cabral, en la provincia de Barahona, enfrenta una crisis asistencial tras el traslado temporal de sus dos únicas anestesiólogas al Hospital Regional Materno Infantil Jaime Sánchez, una medida que ha dejado a la comunidad sin servicios quirúrgicos esenciales y ha encendido las alarmas entre pacientes, personal médico y autoridades locales.
La decisión, de carácter provisional, fue confirmada por fuentes del centro de salud, aunque hasta el momento ni la dirección del hospital ni la Regional de Salud han precisado la duración del traslado ni los criterios técnicos que lo motivaron. Esta falta de información ha generado un clima de incertidumbre en un municipio donde la población depende casi exclusivamente de este centro para atender emergencias y procedimientos que requieran anestesia, como cesáreas, cirugías de urgencia y operaciones programadas.
El impacto no es menor. Cabral es una comunidad de unos 15,000 habitantes, y su hospital funciona como el principal punto de referencia para la atención primaria y de emergencia en la zona. La ausencia de anestesiólogas implica que cualquier intervención quirúrgica, incluso las de carácter vital, deba ser referida a otros centros de mayor complejidad, lo que podría traducirse en demoras críticas para los pacientes. Además, el personal de enfermería y los médicos generales del centro han manifestado su preocupación por la sobrecarga de trabajo y la imposibilidad de garantizar una atención segura en caso de complicaciones.
La situación también pone en evidencia un problema estructural del sistema de salud dominicano: la concentración de especialistas en los grandes centros urbanos y la escasez de profesionales en las zonas rurales y de difícil acceso. Barahona, siendo una de las provincias con mayores índices de pobreza del país, ya enfrenta históricas limitaciones en infraestructura y recursos humanos, y este tipo de traslados, aunque justificados por necesidades de otros centros, profundiza las desigualdades en el acceso a servicios de salud.
Mientras tanto, los residentes de Cabral y las organizaciones comunitarias han comenzado a alzar la voz. Exigen a la Dirección Regional de Salud que evalúe el impacto real de esta medida y que disponga soluciones inmediatas, ya sea mediante la reasignación de especialistas de otros hospitales o la contratación temporal de personal que cubra el vacío asistencial. La incertidumbre sobre cuándo regresarán las anestesiólogas añade presión a una comunidad que no puede permitirse esperar indefinidamente.
En los próximos días será clave observar si las autoridades sanitarias responden con transparencia y celeridad. La continuidad de los servicios quirúrgicos en Cabral no es solo una cuestión logística; es una prueba de la capacidad del sistema para garantizar el derecho a la salud en las regiones más vulnerables del país. La comunidad, mientras tanto, permanece en vilo, esperando que la medida temporal no se convierta en una ausencia definitiva que comprometa aún más su acceso a una atención médica digna y oportuna.
Fuente original: consultar publicación original.