Muere Román Ramos Uría, el visionario detrás del imperio comercial Grupo Ramos
Fallece Román Ramos Uría, presidente emérito de Grupo Ramos, a los 84 años. El legado del visionario detrás de Sirena y Supermercados Nacional transformó el…
La familia Ramos Fernández y Grupo Ramos anunciaron este jueves el fallecimiento de don Román Ramos Uría, socio fundador y presidente emérito del Consejo de Directores de Grupo Ramos, ocurrido el 5 de agosto de 2026 a los 84 años. Con su partida, el sector comercial dominicano pierde a uno de sus más influyentes constructores de imperios empresariales, un hombre que dedicó más de cinco décadas a transformar la manera en que los dominicanos compran y consumen.
Ramos Uría no solo fundó una empresa; sembró un ecosistema comercial que hoy opera bajo las marcas Sirena, Supermercados Nacional y Aprezio, nombres que forman parte del día a día de millones de hogares en todo el país. Su trayectoria refleja la evolución del comercio local desde los pequeños establecimientos hasta las grandes cadenas modernas que compiten en el mercado actual. La expansión de Grupo Ramos bajo su liderazgo no fue casualidad: respondió a una visión que combinaba la identificación de oportunidades de mercado con una ejecución disciplinada y una apuesta constante por la innovación en el servicio al cliente.
El impacto de su legado trasciende lo empresarial. Grupo Ramos se ha consolidado como uno de los mayores generadores de empleo directo e indirecto del país, con una red de establecimientos que dinamiza las economías locales en las comunidades donde opera. Para el consumidor dominicano, la presencia de estas marcas ha significado acceso a una oferta más amplia de productos, mejores estándares de calidad y una experiencia de compra que evolucionó con los años. Detrás de cada estante surtido y cada oferta competitiva, hay decisiones estratégicas que Ramos Uría impulsó desde la cúpula directiva.
La empresa expresó sus condolencias a los familiares, amigos y colaboradores del empresario, destacando su legado de integridad, trabajo y compromiso con el bienestar de la comunidad. Esas palabras no son un formalismo: en un sector tan competitivo como el comercio detallista, la reputación de una compañía se construye sobre la confianza que generan sus líderes. El reconocimiento público a su figura subraya el respeto que se ganó tanto en los círculos empresariales como entre los trabajadores que vieron en él a un patrón cercano y exigente a la vez.
La transición que ahora enfrenta Grupo Ramos ocurre en un momento de transformación acelerada del comercio dominicano, marcado por el auge del comercio electrónico, los cambios en los hábitos de consumo post-pandemia y la creciente competencia de cadenas internacionales. El reto para la familia Ramos Fernández y el equipo directivo será preservar la cultura corporativa que él inculcó, mientras se adaptan a un entorno que exige digitalización y nuevas fórmulas de fidelización. La sucesión en empresas familiares de esta magnitud siempre es un punto de inflexión, y la forma en que se gestione determinará si el legado de Ramos Uría se mantiene vigente o se queda anclado en el pasado.
Los detalles sobre los actos fúnebres serán comunicados oportunamente por la familia, según informó la empresa. Mientras tanto, el mundo empresarial dominicano observa con atención cómo se honra la memoria de un hombre cuya vida coincidió con la modernización del país. Su historia es también la historia de cómo el comercio local se convirtió en un pilar del desarrollo económico nacional, y su ausencia deja un vacío que será difícil de llenar, pero también un ejemplo que inspira a las nuevas generaciones de emprendedores.
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