Literatura dominicana | Cada genio con sus cosas…

0

El apóstol Pablo y Mark Twain dijeron grandes verdades. El primero aconsejó a Timoteo: evita controversias absurdas o desquiciantes.Su único resultado son…

placeholder-deportes

El apóstol Pablo y Mark Twain dijeron grandes verdades. El primero aconsejó a Timoteo: evita controversias absurdas o desquiciantes.

Su único resultado son pleitos innecesarios. Veinte siglos después Twain reformuló la idea: nunca discutas con estúpidos, te bajan a su nivel y luego ¡te vencen por su experiencia y experticia!

2025), el más importante promotor literario dominicano desde cuando publicaba su sección Biblioteca en el desaparecido diario Última Hora, rehusaba ser considerado crítico literario, quizás por las implicaciones que por asociación podría traer la imputación.

Fue tan prolífico (publicó más de veinte libros) que hace pocos días fue presentada su primera obra póstuma, “La bandera discutida” (Santuario, S.

D., 2026, 198 páginas), crónicas sobre su fe católica y meditaciones acerca de la religión, la Iglesia y temas bíblicos.

Son 27 ensayos prologados por el doctor Julio César Castaños Guzmán (S. 1955), quien destaca que “pocos autores dominicanos tienen un conocimiento tan vasto de la Iglesia”.

El título alude a un versículo de San Lucas 2:34 sobre la presentación del niño Jesús en el Templo por el anciano Simeón.

Fuente original: consultar publicación original.

Publicado por HPD Soluciones Integrales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *