La moneda que tumba al gigante: el diminuto dispositivo capaz de hackear la aviónica de un Boeing 737
Ciberataque a Boeing 737: un dispositivo del tamaño de una moneda podría alterar la navegación sin ser detectado. Investigadores revelan cómo.
Un dispositivo del tamaño de una moneda, oculto en un conector de mantenimiento, podría manipular los sistemas de navegación de los Boeing 737, según una investigación de la Universidad de California en San Diego y Oberlin College. El ataque, que requiere acceso físico al avión en tierra, logró alterar waypoints, peso y parámetros de despegue sin ser detectado por la tripulación.
El hallazgo se centra en la familia 737 Next Generation y 737 MAX, incluyendo el popular 737-800. Los investigadores localizaron un conector en la bahía de equipos electrónicos, accesible desde una escotilla exterior bajo la parte delantera del avión. Colocar el implante y cerrar el acceso toma aproximadamente un minuto, y una vez instalado, queda oculto bajo la tapa del conector.
El dispositivo interfiere en la comunicación entre el Flight Management Computer (FMC) y la Multipurpose Control Display Unit (MCDU) del comandante, aprovechando el bus ARINC 429 con una técnica llamada "Bus Driver". En pruebas de laboratorio, el equipo logró modificar el plan de vuelo, alterar el peso ingresado en el sistema y cambiar la temperatura asumida para cálculos de rendimiento, todo sin que las modificaciones aparecieran en la pantalla del piloto, creando una discrepancia entre la información mostrada y la procesada.
Los investigadores no demostraron un ataque a distancia sin instalación previa, aunque el prototipo incluye Wi-Fi y podría conectarse a la red de pasajeros. Boeing, que conoce los hallazgos desde 2020 y permitió una demostración en su laboratorio en 2023, sostiene que las capas de protección del diseño reducen significativamente el riesgo. Los expertos, sin embargo, instan a incorporar este tipo de acceso físico al modelo de amenazas de la aviación, recordando que una máquina tan sofisticada aún depende de supuestos técnicos de hace décadas.
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