Fabricantes dominicanos aseguran calzado escolar resistente para el regreso a clases
Calzado escolar garantizado: Adolcaza asegura capacidad y calidad para cumplir con el programa del Inabie.
La Asociación Dominicana de Fabricantes de Calzados (Adolcaza) garantizó este miércoles que sus miembros adjudicados por el Instituto Nacional del Bienestar Estudiantil (Inabie) para la producción del calzado escolar están plenamente capacitados para cumplir con los volúmenes contratados, asegurando además la calidad de los productos. El pronunciamiento del gremio responde a la necesidad de disipar cualquier incertidumbre sobre la capacidad del sector local para honrar los compromisos asumidos en el marco del programa de uniformes escolares, uno de los pilares de la asistencia social educativa en República Dominicana.
En un comunicado, la entidad destacó que las empresas seleccionadas en el proceso de licitación cuentan con la experiencia técnica y la infraestructura necesaria para responder a la demanda del programa, que cada año beneficia a millones de estudiantes de escuelas públicas. Adolcaza subrayó que la asignación de contratos se realizó bajo estrictos criterios de evaluación, y que sus afiliados han demostrado históricamente su compromiso con los estándares exigidos por el Estado. “La industria del calzado nacional está lista para honrar cada compromiso asumido”, señaló la asociación, en un mensaje dirigido tanto a las autoridades como a las familias que dependen de estas entregas.
El anuncio cobra relevancia en un contexto donde el Inabie ha ampliado la cobertura de entrega de útiles y vestimenta escolar para el próximo año lectivo. Esta expansión implica un mayor volumen de producción y plazos más ajustados, lo que coloca a los fabricantes locales ante el reto de escalar su capacidad operativa sin sacrificar la durabilidad de los productos. Para los padres y tutores, la calidad del calzado no es un detalle menor: un par de zapatos resistente puede marcar la diferencia en el presupuesto familiar, especialmente en hogares de bajos ingresos donde cada gasto cuenta.
La reafirmación de Adolcaza también busca blindar la confianza en el proceso de compras estatales, un tema sensible en la opinión pública dominicana. Históricamente, los programas de licitación del Inabie han sido objeto de escrutinio, por lo que el gremio insiste en que la selección de sus miembros se rigió por criterios técnicos y no por consideraciones ajenas a la capacidad productiva. La asociación recordó que la industria local del calzado ha sido un proveedor constante del Estado, acumulando una trayectoria que respalda su desempeño en entregas anteriores.
De cara al inicio del año escolar, los elementos a observar son dos: la puntualidad en la distribución y la resistencia real de los zapatos frente al uso diario en las aulas y los recreos. Adolcaza aseguró que ambas variables son prioridades en su operación, pero serán los estudiantes y sus familias quienes, con el paso de las semanas, validen en la práctica si el calzado cumple con las expectativas. La transparencia en el seguimiento de los contratos y la rendición de cuentas del Inabie serán igualmente claves para sostener la credibilidad del programa.
El desafío no es menor: equilibrar la producción masiva con estándares de calidad exigentes, en un sector que compite con importaciones más económicas pero a menudo de menor durabilidad. La apuesta del gremio es demostrar que la manufactura local puede ser sinónimo de confianza, y que el apoyo estatal a la industria nacional redunda en beneficios tangibles para las familias y para la economía dominicana.
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