Juez federal tumba el segundo intento de Trump para restringir la ciudadanía por nacimiento
Un tribunal federal ha bloqueado este martes la segunda orden ejecutiva del expresidente Donald Trump que pretendía restringir el derecho a la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos, en un fallo que advierte sobre el riesgo de que millones de personas ya reconocidas como ciudadanas por la Corte Suprema pudieran ver revocado su estatus legal.
La decisión, emitida por un juez de distrito, supone un duro revés para la estrategia migratoria del expresidente, quien había firmado en agosto una nueva directiva para limitar este derecho constitucional tras el fracaso de su primer intento a principios de año. El magistrado determinó que la medida contravenía la Decimocuarta Enmienda y décadas de jurisprudencia establecida.
El argumento central del fallo se apoya en el precedente de la Corte Suprema, que históricamente ha interpretado que toda persona nacida en suelo estadounidense es ciudadana del país, independientemente de su estatus migratorio. La orden ejecutiva de Trump, según el juez, habría afectado a menores nacidos de padres sin documentación, pero también a hijos de residentes legales con visados temporales.
Uno de los aspectos más preocupantes señalados por el tribunal es la eventual retroactividad de la norma. El juez expresó su inquietud por el hecho de que niños y adultos que ya han sido considerados ciudadanos por la Corte Suprema y por el propio gobierno durante generaciones pudieran quedar expuestos a un proceso de revocación de su nacionalidad.
La administración del expresidente había argumentado que la medida buscaba cerrar un vacío legal explotado por el llamado “turismo de parto” y desincentivar la migración irregular. Sin embargo, los defensores de los derechos civiles celebraron la sentencia como una victoria fundamental.
Este fallo se enmarca en una batalla legal más amplia que ha dividido a la judicatura estadounidense. Mientras que algunos circuitos judiciales han mostrado receptividad a las restricciones migratorias propuestas por sectores conservadores, otros han defendido una interpretación estricta del texto constitucional.
Se espera que la decisión sea apelada ante instancias superiores. El caso podría llegar eventualmente a la Corte Suprema, cuyo actual balance conservador ha avivado el debate sobre el futuro de la ciudadanía por nacimiento en el país. Por ahora, el derecho constitucional permanece intacto, aunque la mera existencia de estas órdenes ejecutivas —y la batalla legal que generan— ha reabierto una de las discusiones más profundas sobre la identidad y las leyes migratorias de Estados Unidos.