# El infierno avanza sin tregua: el incendio de Madrid arrasa el norte del pantano de San Juan y obliga a evacuar Valdemaqueda
**Madrid** – La furia del fuego no da respiro. El incendio forestal que devora la sierra madrileña ha traspasado la barrera del pantano de San Juan y avanza imparable hacia el norte, amenazando nuevas poblaciones.
En las últimas horas, las autoridades han ordenado la evacuación total de Valdemaqueda, un municipio de poco más de 800 habitantes que se ha convertido en el nuevo epicentro de la emergencia. La noche se presenta crítica, con un frente activo que se concentra en el entorno del río Cofio, donde el fuego campa a sus anchas impulsado por el viento y la sequedad del terreno.
El operativo de extinción, que moviliza a más de 400 efectivos, afronta su prueba más dura. Mientras los vecinos de Valdemaqueda abandonan sus casas en busca de refugio, los equipos de bomberos, brigadas forestales y la Unidad Militar de Emergencias (UME) se preparan para una noche de combate cuerpo a cuerpo con las llamas.
Las labores nocturnas se centrarán exclusivamente en la zona del río Cofio, el punto más caliente del perímetro, donde el fuego se ha atrincherado en una orografía complicada, llena de barrancos y vegetación densa. El martes será un día clave.
Las autoridades han anunciado que se revisará minuciosamente la evolución del incendio para valorar si es posible retirar las medidas restrictivas que afectan a decenas de localidades. Sin embargo, la amenaza de una nueva ola de calor inminente pone en jaque cualquier optimismo.
Las temperaturas volverán a dispararse en los próximos días, lo que podría reavivar las brasas dormidas y complicar aún más la extinción. La combinación de altas temperaturas, baja humedad y viento racheado crea un cóctel explosivo que mantiene en vilo a toda la Comunidad de Madrid.
La situación es desesperante para los evacuados, que aguardan noticias en polideportivos y albergues habilitados. Muchos lo han perdido todo, y otros temen lo peor.
Mientras tanto, el humo tiñe de gris el horizonte y el olor a quemado se extiende por kilómetros. El incendio de Madrid no da tregua, y la lucha contra el fuego se ha convertido en una carrera contra el reloj, contra el calor y contra un enemigo que no descansa.
El martes se sabrá si el pulso está ganado o si, por el contrario, el infierno aún tiene mucho que devorar.