Educación inclusiva en RD apuesta por métodos de enseñanza que rompen el molde tradicional

Educación inclusiva en RD ya no es solo para estudiantes con discapacidad: expertos revelan cómo sus métodos benefician a toda el aula.

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SANTO DOMINGO.- La educación inclusiva en República Dominicana dejó de ser un asunto exclusivo de estudiantes con discapacidad o neurodivergencia para convertirse en un modelo pedagógico con métodos que pueden beneficiar a toda la matrícula escolar, según coincidieron expertos reunidos en el II Congreso de Innovación en Neurociencias, Psicología y Educación, celebrado este sábado.

David Vásquez, director del encuentro, explicó que las estrategias diseñadas para atender necesidades específicas también desarrollan habilidades como la planificación, la organización, la memoria de trabajo y la comunicación en niños sin condiciones diagnosticadas. Es decir, lo que nació como una respuesta a requerimientos puntuales termina operando como una herramienta de aprendizaje general, aplicable a cualquier aula.

Entre las metodologías citadas destacó el método Orton-Gillingham, un enfoque de enseñanza explícita, estructurada y multisensorial de la lectura y la escritura, utilizado especialmente en casos de dislexia. También mencionó propuestas innovadoras como Lego Serious Play o la terapia basada en Lego, que han mostrado efectividad en niños con autismo y TDAH. La lógica común a todas ellas es la misma: diversificar los canales por los que el estudiante recibe y procesa la información.

La especialista Suzette Mirabell subrayó que la atención no debe centrarse en el déficit de la persona, sino en las herramientas que se le proporcionan para desenvolverse en su entorno, superando el diagnóstico como único punto de referencia. Ese cambio de enfoque implica dejar de preguntar qué le falta al estudiante para preguntar qué necesita para participar en igualdad de condiciones.

Mirabell señaló además que los estándares dominicanos en la materia avanzan positivamente y que los profesionales amplían su capacitación en temas innovadores. No obstante, advirtió que identificar una única barrera para los estudiantes con trastornos del neurodesarrollo en las escuelas dominicanas resulta complejo, ya que los factores se influyen mutuamente.

“La falta de recursos influye en la falta de capacitación del profesorado. La falta de capacitación del profesorado también influye en que cada afección sea menos conocida. Es un ciclo que se retroalimenta”, afirmó. La advertencia es clave para interpretar el debate: sin atender simultáneamente la inversión, la formación docente y el conocimiento clínico, cualquier avance parcial corre el riesgo de diluirse en el aula.

Para las familias, el mensaje práctico es que existen enfoques concretos —más allá del diagnóstico— que pueden mejorar la experiencia escolar de sus hijos, aunque su aplicación plena depende de condiciones que aún presentan brechas en el sistema educativo dominicano.

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