Asonahores y AIRD sellan pacto para impulsar el turismo y la industria dominicana
Turismo y producción nacional se unen: Asonahores y AIRD firman alianza clave para impulsar la industria local y ampliar la economía.
La Asociación de Hoteles y Turismo de República Dominicana (Asonahores) y la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) formalizaron una alianza estratégica durante Expo Asonahores, con el objetivo de que el dinamismo del sector turístico se traduzca en un mayor impulso a la producción nacional y en una distribución más amplia de los beneficios económicos en el país. El acuerdo, presentado como un paso de la teoría a la acción, se estructura sobre dos pilares centrales: el encadenamiento productivo y la sostenibilidad, y busca que los hoteles incrementen sus compras a la industria local, las cuales alcanzaron los RD$220,000 millones durante el año pasado.
La firma del pacto responde a una necesidad histórica del entramado productivo dominicano. Durante años, el discurso sobre la integración del turismo con la manufactura local ha sido recurrente, pero con resultados limitados. Mario E. Pujols, vicepresidente ejecutivo de la AIRD, reconoció el desafío al señalar que la intención es formalizar una relación que se ha debatido extensamente. “Si cada quien por su lado ha sido exitoso, imagínese lo que pudiéramos lograr”, expresó, comprometiéndose a dar seguimiento al acuerdo y a sustentarlo con resultados medibles, un aspecto clave para evitar que la iniciativa quede en declaraciones de buenas intenciones.
El contexto es propicio para esta integración. El turismo se ha consolidado como el principal motor de divisas del país, pero una parte significativa de los insumos que demandan los hoteles —desde alimentos hasta mobiliario y artículos de limpieza— todavía se importa. Agui Lendor, vicepresidenta ejecutiva de Asonahores, enfatizó que “el turismo no llega solo”, explicando que el aumento de visitantes debe generar un efecto multiplicador que impulse la demanda de productos agroindustriales, calzado, cosméticos y otros bienes producidos localmente. Para ello, se realizará un levantamiento detallado que identificará qué productos aún se importan y las razones detrás de esa dependencia, con el fin de trabajar en la superación de esas barreras.
Este diagnóstico inicial será crucial para los próximos meses. No basta con saber cuánto se importa; es necesario entender por qué los hoteles prefieren suplidores extranjeros: ¿es por precio, calidad, consistencia en el suministro o capacidad de volumen? Los resultados de ese estudio orientarán las políticas de sustitución competitiva de importaciones y permitirán a las industrias locales adaptar su oferta a las necesidades reales del sector hotelero, un ejercicio de inteligencia comercial que podría transformar la relación comercial entre ambos sectores.
El acuerdo también incorpora un eje de sostenibilidad, un componente cada vez más relevante para la competitividad del destino. Se compartirán experiencias como la iniciativa NUVI, orientada a la recuperación de botellas PET en hoteles, un modelo de economía circular que puede escalarse. Además, se abordó el desafío del sargazo, un problema que afecta las costas del Caribe y que, según los firmantes, requiere soluciones coordinadas a nivel regional y la búsqueda de usos productivos para el alga. Este enfoque no solo responde a demandas ambientales, sino también a las exigencias de los mercados turísticos internacionales, cada vez más sensibles a las prácticas sostenibles.
La alianza se selló en una edición de Expo Asonahores que registró la participación de 5,000 asistentes y que estrenó herramientas tecnológicas diseñadas para facilitar los negocios entre hoteles y suplidores. Este entorno de innovación y encuentro directo entre la oferta y la demanda es el escenario ideal para que el pacto trascienda el papel. La expectativa ahora se centra en los mecanismos de seguimiento y en la capacidad de ambas instituciones para convertir este acuerdo en un instrumento que fortalezca la resiliencia de la economía dominicana, reduciendo la fuga de divisas y generando empleos de mayor calidad en las comunidades donde opera el turismo.
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