Aseguradoras demoran autorización de medicamentos oncológicos para niños, denuncia hemato-oncóloga pediátrica
Oncóloga pediátrica denuncia que aseguradoras tardan hasta 2 semanas en aprobar tratamientos para niños con cáncer: “es un tiempo dorado” que no se puede…
La especialista en Hemato-Oncología Pediátrica Wendy Rivera denunció que las aseguradoras de salud en República Dominicana tardan hasta dos semanas en autorizar medicamentos y procedimientos para niños con cáncer, una demora que calificó como crítica porque "en los niños es un tiempo dorado".
Durante una entrevista en el programa "El Nuevo Diario AM", Rivera explicó que, aunque como médica procura agilizar los procesos para lograr un diagnóstico y tratamiento oportunos, se enfrenta constantemente a las demoras administrativas de las aseguradoras para aprobar los medicamentos indicados. Advirtió que cada día de retraso puede ser determinante en el tratamiento de un paciente pediátrico con cáncer.
La especialista también alertó sobre la sustitución de medicamentos prescritos por otros, una práctica que, según indicó, ha sido denunciada por la Sociedad Dominicana de Oncología. Señaló que los oncólogos seleccionan moléculas específicas con base en la respuesta esperada en cada paciente, por lo que un cambio puede alterar los resultados del tratamiento. Rivera sostuvo que algunos pacientes llegan a consulta con fármacos distintos a los indicados inicialmente y consideró que esta situación podría estar vinculada a decisiones de las aseguradoras relacionadas con el precio o el laboratorio fabricante.
En cuanto al panorama del cáncer infantil en el país, Rivera lamentó la ausencia de estadísticas precisas sobre la cantidad de niños afectados. Indicó que la leucemia, principalmente la aguda linfoblástica, es el tipo de mayor incidencia entre pacientes pediátricos, mientras que el glioblastoma y el neuroblastoma de alto riesgo figuran entre los más agresivos y requieren tratamientos complejos que pueden incluir quimioterapia, cirugía y trasplante. Asimismo, destacó que la enfermedad transforma la dinámica de toda la familia, no solo la vida del menor.
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