El futuro del agua: el consumo por sectores y la búsqueda de una solución sostenible
Rep. Dominicana: 97 ríos vitales, del Yuna al Ozama. Explora su riqueza hídrica y cómo la gestión ineficiente amenaza este recurso esencial.
La República Dominicana cuenta con una rica red hidrográfica, caracterizada por 97 ríos principales y más de 556 afluentes secundarios, muchos de los cuales nacen en la Cordillera Central. Entre los cinco ríos más importantes se encuentran el Yaque del Norte, el Yuna, el Yaque del Sur, el Ozama y el Artibonito. El río Yuna es considerado el más caudaloso del país y su paso se extiende por toda la zona oriental del fértil Valle del Cibao, una de las áreas más húmedas del país.
La importancia del agua en la República Dominicana es fundamental, ya que el sector agrícola es el principal consumidor de agua, representando alrededor del 82-86% del total. Sin embargo, se estima que hay un alto desperdicio de agua debido a técnicas de riego ineficientes, lo que afecta negativamente la disponibilidad de este recurso esencial. Según el Banco Mundial, seis de cada diez hogares urbanos reciben suministro de agua potable de manera intermitente, lo que evidencia la deficiencia en el servicio de agua.
La escasez de agua es un problema que afecta no solo a la República Dominicana, sino a todo el mundo. Según el FMI, casi una de cada nueve personas carece de agua potable segura, y cada minuto muere un niño debido a enfermedades relacionadas con el agua. La demanda de agua continúa aumentando debido al crecimiento poblacional, la urbanización y la expansión económica, lo que ejerce presión sobre los gobiernos para encontrar soluciones eficientes.
La distribución de la reserva mundial de agua dulce disponible para uso humano es desigual, con más del 60% concentrado en 10 países. Brasil lidera en volumen, seguido por Rusia, Canadá, China, Colombia, Estados Unidos, Perú, Indonesia, India y la República Democrática del Congo. La creciente demanda de agua ejerce presión sobre los gobiernos para encontrar soluciones efectivas, como la construcción de acueductos, canales de riego y la producción de energía mediante presas.
La Constitución de la República Dominicana protege la reserva de agua dulce, pero la gestión de este recurso es un desafío complejo. La creación de un precio por agua servida es un tema controvertido, ya que requiere consideraciones sociales, ambientales y políticas. El acceso universal al agua es un derecho humano y un objetivo claro en las políticas públicas mundiales.
En la República Dominicana, el promedio de producción de agua potable nacional era de 51,175,640 m3 en 2024, y solo el 78.44% de la población se abastecía del sistema de acueducto público. La Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) es responsable de la cobertura de agua potable en gran parte del territorio, mientras que el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa) se encarga de la gestión de las fuentes de agua en todo el país.
La situación hídrica en la República Dominicana es crítica, y es fundamental abordar los desafíos relacionados con la gestión del agua de manera efectiva. La creación de políticas públicas eficientes y la implementación de tecnologías innovadoras pueden ayudar a mejorar la disponibilidad y la calidad del agua en todo el país.
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