El rostro de la violencia: Descubriendo el lado oscuro de los agresores de feminicidios

0

“La máscara del amor: descubre cómo los agresores esconden la violencia detrás de una imagen tranquila, dejando a las víctimas con un dolor sin explicación.”

La doble faz de la violencia: descifrándose a los asesinos de mujeres sin antecedentes aparentes

La reciente muerte de Esmeralda Moronta, ultimada por su expareja sentimental en la cercanía de una unidad de atención a víctimas de violencia de género, ha dejado a su familia y amigos con un profundo sentimiento de dolor y confusión. La hermana de la víctima, Ámbar Moronta, expresó su sorpresa al descubrir que su expareja había sido agresivo, lo que contradice la imagen tranquila que él presentaba ante familiares y personas cercanas.

La psicóloga clínica Angelina Sosa explicó que en muchos casos de feminicidios, los agresores suelen proyectar una imagen pacífica y no violenta, mientras ejercen conductas agresivas dentro del hogar. Esto se debe a que muchas personas solo identifican la violencia cuando es física, dejando de lado otras manifestaciones como la violencia psicológica o emocional.

Según Sosa, esta conducta se debe a que nuestra cultura es muy violenta y no identificamos otros aspectos de la violencia, lo que lleva a que las personas con conductas agresivas eviten mostrar esos comportamientos en público, ya que son conscientes de lo que están haciendo. Además, el afecto positivo hacia la otra persona puede dificultar la detección de señales de peligro dentro de una relación.

La especialista agregó que muchos agresores presentan rasgos de personalidad antisocial y poca capacidad para manejar conflictos, recurriendo a la violencia como forma de resolver problemas. Es importante destacar que hechos violentos, especialmente intrafamilares, no deben justificarse por trastornos mentales, depresión o consumo de alcohol.

En el caso de Esmeralda Moronta, su expareja la persiguió y mató en un colmado, desafiando la promesa de dejarla tranquila que él le había hecho. La hermana de la víctima cuestiona la falta de protección a las víctimas de violencia de género y llama a denunciar y buscar apoyo en familiares, amistades y autoridades.

La psicóloga Sosa también abordó el patrón de feminicidios donde el agresor se suicida después de asesinar a su pareja. Según ella, estas personas son plenamente conscientes del daño que cometieron y del castigo social y legal que enfrentarán, lo que lleva a que huya, se escondan o se suiciden para no afrontar las consecuencias.

En los últimos meses, al menos 22 feminicidios han marcado el primer trimestre del año, algunos de ellos bajo el patrón de homicida-suicida. Es importante recordar que la violencia de género no es solo un problema de las víctimas, sino que también es una responsabilidad de la sociedad en general.

Fuente original: consultar publicación original.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *