La noche negra de Alcaraz: su peor derrota en Nueva York
Alcaraz hace historia en Nueva York… por la vía más amarga. Su eliminación ante Shelton rompe el récord de final más tardío del US Open: 3:33 AM. Una noche…
Carlos Alcaraz protagonizó una noche histórica en el Abierto de Estados Unidos, pero por el motivo menos deseado: su eliminación en cuartos de final ante Ben Shelton se convirtió en el partido que más tarde ha concluido en la historia de Flushing Meadows, con el último punto disputado a las 3:33 de la madrugada, hora local de Nueva York.
El duelo entre el español y el joven estadounidense no solo definió un boleto a las semifinales, sino que rompió todos los precedentes de duración nocturna en el torneo. La marca anterior pertenecía también a Alcaraz, aunque en aquella ocasión el recuerdo era diametralmente opuesto: fue en 2022, cuando su épica victoria ante Jannik Sinner terminó a las 2:50 de la madrugada y allanó el camino hacia su primer título en Nueva York. Aquella gesta quedó grabada como una de las noches más gloriosas del murciano; la de este año, en cambio, pasará a la historia como una de sus derrotas más dolorosas.

El desenlace tiene un peso simbólico particular para el tenis actual. Alcaraz, que llegó a este torneo como el número uno del mundo y principal candidato al título, vio cómo Shelton, una de las grandes promesas del circuito local, le arrebataba la oportunidad de revalidar su corona. La derrota no solo corta su racha en el certamen, sino que plantea interrogantes sobre el desgaste físico y mental que implica competir a estas horas, un debate recurrente en el circuito profesional sobre los horarios extremos de los grandes torneos.
Para el público y los analistas, el dato de las 3:33 de la madrugada no es anecdótico: refleja una tendencia creciente en los torneos de Grand Slam, donde los partidos de cinco sets y las condiciones climáticas adversas empujan los encuentros hacia la madrugada neoyorquina. Este factor añade una capa de complejidad a la preparación de los jugadores, que deben gestionar no solo la exigencia técnica y táctica, sino también la recuperación en horarios límite. En este caso, el joven Shelton supo aprovechar las circunstancias para imponerse ante un rival que había mostrado signos de fatiga en los tramos finales del encuentro.
La derrota de Alcaraz en cuartos de final supone, además, un giro en el cuadro del torneo y reconfigura las proyecciones hacia el título. Para el español, el desafío inmediato será digerir una eliminación prematura en un escenario donde había construido una reputación de resiliencia. Para Shelton, la victoria representa un salto de madurez competitiva al superar a un jugador de la talla del murciano en un partido de estas características. La historia del Abierto de Estados Unidos suma así una nueva página de madrugada, aunque esta vez con un protagonista distinto al que el guion parecía reservar para Alcaraz.
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