Vasseur marca la línea en Ferrari tras el roce Leclerc-Hamilton en Monza: “Habrá que tomar decisiones
Ferrari choca en Monza: Leclerc y Hamilton se rozan en la primera vuelta. Vasseur admite el error y enciende las alarmas en Maranello. ¿Decisiones internas?
El jefe de Ferrari, Fred Vasseur, reconoció este domingo que el roce entre Charles Leclerc y Lewis Hamilton en la primera vuelta del Gran Premio de Italia "no fue bueno para el equipo", tras un fin de semana para el olvido de la Scuderia en Monza. El incidente, que comprometió el ritmo de ambos monoplazas rojos y desató la frustración en el box de Maranello, obliga ahora a la escudería italiana a tomar decisiones internas con la vista puesta en el tramo decisivo de la temporada.
El choque se produjo cuando Hamilton, que arrancó desde la segunda fila, intentó superar a su compañero Leclerc en la curva inicial del circuito brianzolo. El monegasco se defendió con firmeza, provocando un contacto leve que afectó la aerodinámica de ambos coches y los relegó en la clasificación. Para un equipo que históricamente ha gestionado con cautela las batallas entre sus pilotos, el episodio representa un revés en la narrativa de armonía que Vasseur ha intentado construir desde su llegada a la dirección.
La escaramuza interna, sumada a una estrategia conservadora y a la falta de ritmo frente a sus rivales directos, dejó a Ferrari sin opciones de luchar por el podio en su carrera de casa. Monza, el templo de la velocidad y el escenario donde la afición italiana espera siempre una actuación memorable, volvió a evidenciar las carencias del SF-25 en comparación con los líderes del campeonato. La distancia respecto a Red Bull y McLaren, tanto en clasificación como en ritmo de carrera, sigue siendo considerable y plantea interrogantes sobre el desarrollo del monoplaza en las próximas citas.
Vasseur, visiblemente molesto, subrayó que este tipo de situaciones "no pueden repetirse" y que el equipo debe priorizar la armonía interna para maximizar resultados. Sus palabras no son casuales: con un calendario que aún incluye circuitos donde el adelantamiento es complicado, como Singapur o Suzuka, cualquier pérdida de puntos por incidentes entre compañeros podría ser decisiva en la lucha por el subcampeonato de constructores. La escudería italiana ocupa actualmente la tercera plaza, pero la presión de Aston Martin y Mercedes, su proveedor de motores, acecha en la clasificación.
El roce entre Leclerc y Hamilton también reabre el debate sobre la gestión de pilotos en equipos con aspiraciones al título. Mientras Leclerc, formado en la cantera de Ferrari, busca consolidarse como líder del proyecto, Hamilton, siete veces campeón del mundo, intenta adaptarse a un monoplaza que no responde a sus preferencias de conducción. La convivencia entre ambos, que comenzó con expectativas de una dupla soñada, ha mostrado fisuras en pista que Vasseur deberá resolver con mano firme si no quiere que la tensión escale en las próximas carreras.
Para los aficionados, la lección de Monza es clara: Ferrari no solo necesita mejorar el rendimiento del coche, sino también establecer una jerarquía interna clara que evite roces como el del domingo. Las decisiones que tome Vasseur en las próximas semanas, ya sea en términos de órdenes de equipo, desarrollo técnico o gestión de pilotos, serán clave para determinar si la Scuderia puede revertir una temporada que, hasta ahora, ha estado muy por debajo de las expectativas generadas en pretemporada. El tiempo corre, y cada carrera sin resultados positivos aumenta la presión sobre un equipo que no gana un título de pilotos desde 2007.
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