Abascal fulmina a Sánchez en plena crisis de Ceuta: “Marruecos es su amo, ha consumado la traición”

La tensión política estalló este miércoles en el Congreso de los Diputados durante la comparecencia de Pedro Sánchez para explicar la gestión de la entrada masiva de migrantes en Ceuta, un episodio que ha llevado la crisis diplomática con Marruecos a un punto de no retorno. Lo que debía ser un informe de gestión se convirtió en un campo de batalla, con Santiago Abascal, líder de Vox, asumiendo el papel de fiscal implacable. “Marruecos es su amo. Hoy ha consumado la traición a España”, espetó el dirigente ultra, visiblemente encendido, en una intervención que hizo temblar los cimientos del hemiciclo.

La ofensiva verbal de Abascal se produjo después de que se conociera un informe de inteligencia que señala directamente al Reino alauí como instigador de la avalancha migratoria que, en apenas 48 horas, ha desbordado la frontera de Ceuta. Según fuentes oficiales, más de 8.000 personas, muchas de ellas menores, cruzaron a nado o trepando la valla, en una operación que, para el líder de Vox, no fue un accidente sino una “estratagema orquestada desde Rabat” para castigar al Gobierno español. “Usted le ha entregado las llaves de nuestra soberanía a un régimen que nos chantajea”, añadió Abascal, mientras Sánchez escuchaba con rostro serio.

El presidente del Gobierno, que defendió su decisión de no emplear material antidisturbios en la playa del Tarajal para evitar “una tragedia humanitaria”, evitó responder directamente a las acusaciones, pero su tono se tornó defensivo al recordar que su Ejecutivo ha actuado “con firmeza y con la ley en la mano”. Sin embargo, las palabras de Abascal resuenan con especial fuerza en un contexto donde la oposición ha denunciado que la política exterior española ha quedado subordinada a los intereses marroquíes, especialmente tras el giro de Sánchez sobre el Sáhara Occidental, un movimiento que muchos interpretan como una concesión para evitar males mayores.

Mientras tanto, en Ceuta, la situación sigue siendo crítica. Los centros de acogida están saturados y el Ejército ha tenido que desplegarse en la frontera para controlar los accesos. La comunidad autónoma reclama refuerzos urgentes y una respuesta coordinada que, por ahora, no llega. El incidente ha reabierto viejas heridas en la relación bilateral y ha dejado en evidencia la fragilidad de una frontera que, como apuntan los expertos, sigue siendo rehén de las disputas diplomáticas que Sánchez no ha logrado resolver. La crisis de Ceuta ya no es solo un problema migratorio; es un termómetro de la deriva política de un Gobierno que, para sus críticos, ha perdido el norte ante Marruecos.