Kelvin Cruz destaca “orden y decencia” en asamblea del PRM pese a tensiones internas
PRM elige nuevas autoridades en asamblea marcada por tensiones internas; ministro Cruz destaca orden y madurez política en el cónclave de Santo Domingo.
El ministro de Deportes, Kelvin Cruz, resaltó este domingo el ambiente de "orden" y "decencia" que prevalece en la Asamblea de Delegados del Partido Revolucionario Moderno (PRM), celebrada en el Hotel Sheraton de Santo Domingo, donde se espera la elección de las nuevas autoridades de la organización oficialista en medio de un clima de tensiones internas que han marcado los días previos al cónclave.
"Aquí tendremos una actividad ordenada, decente, donde el liderazgo político del Partido Revolucionario Moderno se va a poner de manifiesto con lo que es el entendimiento, los acuerdos y sobre todo la madurez política", expresó Cruz al ser abordado por periodistas a su llegada al encuentro. Sus declaraciones buscan proyectar una imagen de unidad en un proceso que, aunque formalmente se presenta con plancha única, no ha estado exento de roces entre distintas corrientes internas del partido gobernante.

La asamblea, que se celebra este domingo 9 de agosto, tiene como punto central la elección de Luis Abinader como presidente del PRM. De concretarse, el mandatario sustituirá a José Ignacio Paliza, quien ha ocupado la presidencia de la organización desde 2018, cuando reemplazó a Andrés Bautista. Este relevo en la cúpula partidaria ocurre en un momento clave: el partido oficialista busca consolidar su estructura orgánica de cara a los próximos compromisos electorales y a la gestión de gobierno que encabeza Abinader desde 2020.
El traspaso de mando en la presidencia del PRM no es un simple cambio administrativo. Representa una reconfiguración del poder interno en la organización que ha gobernado el país durante los últimos cinco años. Paliza, quien también ha ocupado roles relevantes en la administración pública, deja la dirección partidaria en manos del jefe de Estado, lo que refuerza la tesis de que el partido se subordina a la figura presidencial y a su agenda de gobierno. Este movimiento estratégico busca, según analistas, centralizar la toma de decisiones y evitar fisuras que puedan debilitar la cohesión oficialista.
Para los lectores, esta asamblea tiene implicaciones directas en el panorama político dominicano. El PRM, como partido en el poder, define en estos encuentros no solo su dirección, sino también las reglas internas que regirán la selección de candidatos y la disciplina partidaria. La forma en que se resuelvan las diferencias internas —ya sea mediante acuerdos o imposiciones— será un termómetro de la salud democrática del partido y de su capacidad para mantener la unidad en un entorno donde la oposición busca capitalizar cualquier señal de división.
Conviene observar, más allá del discurso oficial, si la elección de Abinader se realiza sin contratiempos y si los delegados respaldan de manera unánime la plancha presentada. También será relevante prestar atención a las declaraciones posteriores de los líderes de las distintas corrientes internas, así como a la composición de la nueva dirección que acompañará al presidente en la conducción del partido. La madurez política que invoca Cruz se pondrá a prueba no solo en el desarrollo de la asamblea, sino en la manera en que el PRM gestione las diferencias que inevitablemente surgirán en el camino hacia los próximos procesos electorales.
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