Sánchez lanza el reto a la selección: “¿Por qué no soñar con un triplete en 2030?”
La selección española de fútbol, flamante campeona del Mundial 2026, visitó este viernes al presidente del Gobierno en el Palacio de la Moncloa, en un encuentro cargado de simbolismo y optimismo antes de la multitudinaria rúa que recorrió las calles de Madrid. El jefe del Ejecutivo no escatimó en elogios, pero también sembró una ambición sin límites: el triplete mundialista para 2030.
La cita, celebrada a primera hora de la tarde, reunió al plantel, al cuerpo técnico y a los directivos de la Real Federación Española de Fútbol en el patio central de la sede gubernamental. Con las camisetas estampadas con la estrella recién conquistada, los jugadores escucharon atentos las palabras de Pedro Sánchez, quien destacó "la garra, el talento y el coraje" del equipo nacional durante el torneo disputado en Estados Unidos, México y Canadá.
En un ambiente festivo pero con cierta solemnidad, el presidente recordó que España suma ya dos títulos mundiales –2010 y 2026– y lanzó un órdago: "¿Por qué no soñar en el Mundial 2030 con que no hay dos sin tres?". La frase, recogida por los micrófonos oficiales, provocó aplausos y sonrisas entre los presentes, especialmente entre los capitanes, que ya han comenzado a planificar el próximo ciclo competitivo.
El encuentro se produce en un contexto clave: España aspira a coorganizar el Mundial de 2030 junto a Portugal y Marruecos, con partidos inaugurales en Sudamérica para conmemorar el centenario del torneo. La candidatura ya ha recibido el respaldo unánime del Congreso y del Senado, y el Ejecutivo ha comprometido inversiones millonarias en infraestructuras deportivas y de transporte.
Durante la recepción, Sánchez también subrayó el impacto económico del título, que según estimaciones oficiales podría generar un retorno de hasta 2.500 millones de euros en turismo, consumo y patrocinios. El seleccionador, por su parte, agradeció el apoyo institucional y destacó la "humildad y trabajo en equipo" como claves del éxito.
La jornada continuó con la tradicional recorrido en autobús descapotable desde el estadio Santiago Bernabéu hasta la Plaza de Cibeles, donde miles de aficionados corearon el nombre de los campeones. Sin embargo, el mensaje de Sánchez ya flotaba en el ambiente: el fútbol español no se conforma con el pasado, sino que ya mira al futuro con la vista puesta en el triplete.