125 hogares de Bahoruco dejan la leña y el carbón por cocinas a GLP
125 familias de Bahoruco reciben cocinas limpias y dicen adiós al humo de leña y carbón. Salud, seguridad y bosques protegidos. ¡Descubre el impacto!
El Ministerio de Energía y Minas (MEM) entregó 125 kits de Cocinas Limpias a familias de la provincia Bahoruco, una iniciativa que busca erradicar el uso de leña y carbón en la cocción de alimentos, reemplazándolos por gas licuado de petróleo (GLP) para proteger la salud, la seguridad y el medioambiente.
La distribución se realizó en distintas comunidades de la demarcación, priorizando hogares que tradicionalmente dependen de combustibles sólidos. Esta transición no es un detalle menor: en vastas zonas rurales de República Dominicana, la leña y el carbón siguen siendo la principal fuente de energía para cocinar, con consecuencias directas sobre la salud respiratoria y la integridad de los ecosistemas. Con esta acción, el MEM pretende reducir la exposición al humo tóxico, que afecta principalmente a mujeres y niños, así como disminuir la presión sobre los bosques y los riesgos de incendios en las viviendas.

El humo de combustibles sólidos es un enemigo silencioso. Según organismos internacionales de salud, la exposición prolongada a estos contaminantes en espacios cerrados está vinculada a enfermedades pulmonares crónicas y afecciones cardiovasculares. En hogares donde se cocina en fogones tradicionales, son las mujeres y los menores quienes pasan más tiempo cerca del fuego, convirtiéndose en los más vulnerables. La sustitución por GLP no solo moderniza la cocina, sino que también reduce el tiempo dedicado a recolectar leña, una tarea que suele recaer sobre las mujeres y que limita sus oportunidades de educación y trabajo.
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia del gobierno dominicano para promover la transición energética en zonas rurales y vulnerables. Los kits entregados incluyen estufas eficientes y accesorios para su instalación, garantizando que las familias puedan adoptar el GLP de manera segura y sostenible. Esta intervención se enmarca en los compromisos del país con la reducción de emisiones de carbono y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, particularmente en lo relativo a energía asequible y no contaminante.
Las autoridades locales y comunitarias recibieron los equipos con satisfacción, destacando el impacto positivo en la calidad de vida de los beneficiarios. Más allá del gesto simbólico, el reto ahora es asegurar el suministro constante y asequible de GLP en estas comunidades, así como el mantenimiento adecuado de los equipos. La experiencia en otros países muestra que la adopción de cocinas limpias fracasa si no se acompaña de una cadena de distribución confiable y de educación sobre el uso seguro del gas.
El MEM ha anunciado que continuará expandiendo este programa a otras provincias, con el objetivo de ampliar la cobertura y consolidar el uso de energías limpias en todo el territorio nacional. Para los lectores, la clave está en observar dos variables en los próximos meses: cuántas provincias se suman a la iniciativa y si el costo del GLP se mantiene competitivo frente al precio de la leña y el carbón. Solo así se podrá medir si esta transición energética es una política de Estado sostenida o una acción puntual.
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