Viceministro atribuye apagones a fallas técnicas y descarta cortes intencionales

Viceministro Guerrero: apagones ya no son por falta de generación, sino por averías climáticas y fallas en redes. Abastecimiento supera el 97 %.

whatsapp-image-2026-09-28-at-15452-pm-53926296-focus-0-0-400-300

El viceministro de Energía Eléctrica, Ricardo Guerrero, afirmó que las interrupciones del servicio eléctrico en el país ya no responden a falta de generación ni a apagones programados, sino a averías causadas por fenómenos meteorológicos, árboles y equipos de protección de las centrales. Durante la actual gestión, el abastecimiento supera el 97 %, y el 3 % restante se debe principalmente a fallas en el sistema y las redes.

Guerrero explicó que en 2020 el sistema de distribución no estaba preparado para la demanda actual y que las redes nunca habían recibido tanta electricidad. Señaló que entre 2021 y 2024 se resolvieron numerosos puntos calientes, lo que obligó a las distribuidoras a apagar circuitos para ajustar empalmes, generando molestias en barrios que antes no tenían suministro constante. Aclaró que la clasificación de circuitos por horas de servicio se mantiene solo para fines logísticos y que la práctica de abastecer según esa clasificación fue descontinuada en 2020. Actualmente, el 44 % de los circuitos recibe 24 horas de electricidad.

El funcionario indicó que las fallas por árboles u otras situaciones pueden tardar hasta dos días en resolverse y que la gente suele interpretarlas como apagones deliberados. En zonas rurales con abundante vegetación, estas averías son una de las principales causas de desabastecimiento. También mencionó el esquema de deslastre de carga, que protege a las centrales de generación cuando hay alta o baja demanda, aunque aseguró que esas interrupciones han disminuido.

No obstante, Guerrero reconoció el impacto financiero que ha tenido para las distribuidoras abastecer circuitos las 24 horas sin distinción, ya que se suministra más energía a sectores que históricamente pagan poco, lo que genera pérdidas adicionales. A esto se suma la falta de sincerización de la tarifa eléctrica.

Fuente original: consultar publicación original.