Santo Domingo protesta de forma pacífica contra la contaminación acústica
“Unidos contra el ruido: ¡Voz y acción para un Santo Domingo más silencioso!”
Decenas de personas se concentraron este domingo en el Parque Independencia para reclamar el cumplimiento de las leyes 90-19 y 64-00 ante el avance de la contaminación acústica y exigir medidas más firmes contra el ruido en el Gran Santo Domingo. La actividad, convocada por el colectivo Vecinos Contra el Ruido, se extendió de 9:00 de la mañana a 12:00 del mediodía con el propósito de llamar la atención sobre sus efectos en la salud, el descanso y la convivencia.
La directora del movimiento, Rosemery Bonifacio, sostuvo que el problema no debe verse como una queja aislada, sino como una responsabilidad compartida. A su juicio, la cultura dominicana no puede asociarse con el desorden ni con la exposición permanente a altos niveles de ruido, y defendió que la ciudadanía debe asumir una postura más consciente frente a este fenómeno.
Bonifacio también planteó que el país necesita una respuesta judicial especializada para estos casos. Consideró que la Procuraduría de Medio Ambiente no cuenta con capacidad suficiente para atender, al mismo tiempo, los asuntos ambientales y los relacionados con la contaminación acústica, por lo que pidió una jurisdicción independiente con jueces y fiscales dedicados exclusivamente a perseguir el ruido durante las 24 horas del día.
Durante la manifestación, los asistentes denunciaron que la situación golpea con fuerza a miles de familias, sobre todo en sectores del Distrito Nacional y Santo Domingo Este. El regidor del Distrito Nacional, Jorge Félix Pacheco, afirmó que los niveles registrados en la capital exceden los parámetros sugeridos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que fija un máximo de 55 decibeles en el día y 40 decibeles en la noche, mientras en la ciudad —dijo— se superan los 75 a cualquier hora.
En la misma línea, el obispo Castro Marte respaldó las políticas impulsadas por Faride y pidió actuar con firmeza frente a esta problemática. Además, insistió en que el ruido provoca dolor de cabeza, irritación y distracción, por lo que llamó a reducir el uso de bocinas y a fortalecer el civismo y el respeto al derecho ajeno.
El regidor Wilkin Martínez señaló que los efectos de la contaminación acústica recaen con especial dureza sobre niños y adultos mayores, y exhortó a las autoridades a aplicar la ley y proteger la salud de la población. A su vez, Alexis Rafael Peña, dirigente de la Coordinadora de la Organización Iberoamericana de Don Bosco, pidió a las alcaldías del Distrito Nacional y Santo Domingo Este, así como a Carolina Mejía y Dío Astacio, sumarse a iniciativas de este tipo para enfrentar una realidad que, según dijo, impide a miles de personas descansar, estudiar, leer o asistir con normalidad a sus actividades cotidianas.
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