San Diego Padres y su promesa que sigue sin cumplirse
“Un partido de béisbol se convierte en drama humano: un joven prometedor sufre un infarto y cambia su destino para siempre.”
En una jornada soleada de primavera de 1996, el filial de los San Diego Padres disputaba un partido ante los Rancho Cucamonga Quakes cuando se produjo un episodio grave que alteró por completo el desarrollo del encuentro.
Mientras Matt La Chappa, un jugador considerado prometedor, realizaba los ejercicios de calentamiento antes de saltar al terreno de juego, se desplomó de forma repentina ante la sorpresa de todos los presentes.
La emergencia obligó a su traslado inmediato en ambulancia a un hospital, donde su estado se complicó todavía más al sufrir otro infarto tras su ingreso.
Las consecuencias del episodio fueron severas y dejaron secuelas cerebrales que afectaron de manera permanente su salud.
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