República Dominicana presenta en Perú su modelo contra la piratería digital

ONDA lleva su estrategia antipiratería a Perú: coordina con Brasil, Ecuador y Paraguay acciones conjuntas contra el crimen digital transfronterizo.

RD-EN-PERU

La Oficina Nacional de Derecho de Autor (ONDA) presentó en Lima su experiencia técnica y jurídica en la lucha contra la piratería digital ante autoridades de Perú, Brasil, Ecuador y Paraguay, en el marco de la Operación Regional Lumen, un encuentro que busca coordinar acciones multilaterales frente a un fenómeno que no reconoce fronteras.

La piratería digital se ha convertido en uno de los principales desafíos para las industrias creativas de América Latina. A diferencia de la piratería física tradicional —CD, DVD y copias no autorizadas—, la distribución ilegal de contenidos por internet opera mediante redes descentralizadas, servidores ubicados en distintas jurisdicciones y plataformas que dificultan la identificación de responsables. Esto explica por qué los esfuerzos nacionales aislados resultan insuficientes y por qué foros como la Operación Regional Lumen cobran relevancia: permiten alinear criterios técnicos, compartir metodologías de investigación y articular respuestas jurídicas entre países con marcos legales distintos.

Para República Dominicana, la participación en este espacio tiene un valor que trasciende lo simbólico. El país ha venido desarrollando capacidades institucionales a través de la ONDA, y presentarlas ante pares regionales posiciona esa experiencia como referencia y, al mismo tiempo, somete las prácticas locales al escrutinio técnico de otras autoridades. Ese intercambio puede traducirse en mejoras concretas: protocolos de detección más eficaces, criterios uniformes para la persecución de redes transfronterizas y mayor capacidad para procesar casos que involucran a más de una jurisdicción.

El impacto de estas coordinaciones llega directamente a los creadores. Música, audiovisuales, libros, software y videojuegos producidos en la región pierden ingresos cuando su distribución ilegal se gestiona desde servidores fuera del país de origen. La cooperación internacional no elimina el problema, pero reduce los espacios de impunidad que aprovechan las redes de piratería al operar en múltiples territorios simultáneamente.

Conviene observar cómo se traduce esta participación en resultados medibles: si se concretan acuerdos operativos, si se establecen canales formales de intercambio de información entre las autoridades participantes y si República Dominicana adopta o adapta herramientas surgidas del encuentro. La utilidad de estos foros depende, en última instancia, de su capacidad para generar acciones verificables más allá de las declaraciones de intención.

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