Peugeot logra su primera pole en el WEC y corona el esfuerzo de un equipo que nunca se rinde
“Trompo en el Raidillon: Malthe Jakobsen se salva de un accidente en Spa-Francorchamps, en una sesión de WEC llena de tensión.”
En Spa-Francorchamps, el arranque de la clasificación del WEC dejó una escena de máxima tensión cuando Malthe Jakobsen perdió el control del 9X8 y acabó haciendo un trompo en el Raidillon. El propio campeonato resumió el incidente con un mensaje claro: no era, desde luego, la mejor forma de comenzar la sesión.
El susto llegó en los primeros 15 minutos de la tanda, en un momento especialmente delicado para los pilotos y equipos, todavía ajustando el ritmo con unos neumáticos que no habían alcanzado la temperatura ideal. Esa falta de agarre fue determinante en el error del danés.
Pese al sobresalto inicial, Jakobsen logró mantener la calma y continuar con normalidad, evitando que la situación pasara a mayores. El incidente no tuvo consecuencias más allá del momento de tensión vivido en uno de los puntos más exigentes del trazado belga.
El episodio volvió a poner de relieve lo comprometido que resulta el Raidillon en condiciones de baja adherencia, especialmente durante los primeros compases de una clasificación. En ese contexto, cualquier mínima pérdida de temperatura en los neumáticos puede traducirse en una corrección imposible de salvar.
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