Pasajero sin experiencia toma los mandos del avión y logra sobrevivir tras emergencia en pleno vuelo

Un pasajero sin experiencia aterrizó un Cessna tras el colapso del piloto, guiado por radio desde tierra. Una hazaña increíble en el aire.

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Un pasajero sin experiencia en aviación logró aterrizar un Cessna 208 monomotor en Palm Beach tras el colapso del piloto en pleno vuelo, guiado por radio desde tierra por un controlador aéreo que también era instructor de vuelo.

El incidente ocurrió el 10 de mayo de 2022, cuando Darren Harrison regresaba a Florida desde Bahamas a bordo de la aeronave junto a otro pasajero. En algún punto del trayecto, el piloto les advirtió que no se encontraba bien y poco después perdió el conocimiento, cayendo sobre los controles. La aeronave comenzó a descender y a girar bruscamente, lo que obligó a Harrison a desplazarse hasta la parte delantera de la cabina. Allí se encontró con el mar aproximándose rápidamente por la ventanilla derecha. Su primera maniobra consistió en levantar el morro de forma gradual para estabilizar el aparato, consciente de que una corrección agresiva podía provocar una pérdida de sustentación.

Tras superar ese primer peligro, Harrison intentó contactar con control aéreo utilizando un primer auricular que resultó inservible por cables dañados y la falta de un conector. Con el equipo del otro pasajero logró finalmente establecer comunicación y advirtió a los controladores: "No tengo ni idea de cómo volar el avión". Desde tierra, el operador Robert Morgan —con más de dos décadas de experiencia en control aéreo y instructor de vuelo a tiempo parcial— asumió la guía de la operación. Morgan, que nunca había pilotado ese modelo específico, se apoyó en imágenes de la cabina de un Cessna 208 para dar instrucciones precisas. La FAA situó la aeronave a unos 32 kilómetros al este de Palm Beach, sobre el Atlántico, y se optó por desviarla al aeropuerto internacional de Palm Beach por contar con una pista más larga y menor congestión.

Morgan fue desglosando la maniobra en instrucciones concretas: mantener la aproximación, controlar la velocidad y reducir potencia conforme el avión se acercaba a la pista. En los últimos instantes, el Cessna desapareció de la pantalla del radar, pero el controlador verificó que Harrison seguía escuchándole y continuó guiándolo hasta completar la toma. Una vez en tierra, control aéreo lo orientó para detener la aeronave. El piloto fue trasladado a un hospital, operado de una disección aórtica y dado de alta días después. Harrison, por su parte, resumió su actuación con una lógica ajena a cualquier pretensión heroica: no sabía cómo terminaría todo, pero sabía que tenía que aterrizar "porque no hay otra opción".

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