Oposición confía en que el domingo se concrete la salida de Faride Raful del tren gubernamental
Oposición exige salida de Faride Raful y un cambio total del tren gubernamental. ¿Anunciará Abinader una reforma en su discurso? Las presiones aumentan.
La oposición política dominicana elevó este sábado la presión sobre el Gobierno al exigir una reestructuración del tren gubernamental, con la salida de la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, como primera demanda concreta, en un momento de alta expectativa por los anuncios que podría realizar el presidente Luis Abinader durante su discurso de rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional.
Los diputados Gustavo Sánchez, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y Félix Michel, de la Fuerza del Pueblo, coincidieron en que varios funcionarios han agotado su ciclo al frente de instituciones clave y que la administración requiere de "sangre nueva" para encarar los retos de la segunda mitad del mandato presidencial, que inicia formalmente tras el 16 de agosto, cuando Abinader cumple su sexto año de gestión.

En un tono inusualmente directo, Sánchez propuso que los cambios comiencen por la destitución de Raful, a quien se refirió metafóricamente como su "ex amiga". El legislador advirtió que algunos funcionarios "se les han subido los zumos a la cabeza", una expresión coloquial que sugiere que el poder ha afectado la percepción de realidad de ciertos altos cargos. Además, recordó que tras la próxima fecha aniversaria del Gobierno, "les queda un solo vestido de blanco", en alusión a que el tiempo político útil de esta administración se agota y cada decisión de ahora en adelante tendrá un peso mayor en el balance final.
Por su parte, Michel utilizó una analogía fisiológica para explicar la necesidad de cambios: "Todo lo que sube y baja; el corazón late, sube y baja. Si deja de latir, hay problemas". Con esta imagen, el diputado opositor subrayó que la gestión pública requiere de un flujo constante de renovación y que quienes ya cumplieron su tiempo en determinadas posiciones deben dar paso a nuevos perfiles, evitando el estancamiento institucional.
Las declaraciones de ambos legisladores se producen en un contexto de especulación intensa sobre posibles movimientos en el gabinete y otras áreas de la administración pública. Tradicionalmente, el discurso de rendición de cuentas del 27 de febrero —que este año se celebrará este domingo— ha servido como escenario para que el mandatario anuncie ajustes en su equipo de trabajo, aunque el Gobierno no ha confirmado oficialmente ninguna modificación hasta el momento.
Para el lector, esta pugna política no es un simple forcejeo partidario: la composición del gabinete define prioridades en seguridad ciudadana, gestión de crisis y relación del Ejecutivo con los poderes del Estado. La eventual salida de Raful, quien ha estado al frente del Ministerio de Interior y Policía en un período marcado por debates sobre el accionar policial y la política de prevención del delito, tendría implicaciones directas en la estrategia de seguridad del país.
Conviene observar, además, si la presión opositora logra traducirse en cambios reales o si, por el contrario, el presidente Abinader opta por mantener la estructura actual como señal de estabilidad. También será relevante evaluar si otros partidos y sectores sociales se suman a estas demandas, lo que podría amplificar el llamado a una renovación gubernamental en los próximos meses.
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