Odisea en el pasillo de los refrescos: por qué beberse una Coca-Cola Light en pleno 2026 es misión imposible
Cualquier consumidor que haya paseado recientemente por el pasillo de los refrescos en un supermercado se habrá topado con un escenario particular: la palabra…
Cualquier consumidor que haya paseado recientemente por el pasillo de los refrescos en un supermercado se habrá topado con un escenario particular: la palabra "light" (o "diet", dependiendo del país) brilla por su ausencia.
En su lugar, una marea de latas y botellas con la "etiqueta zero" domina los estantes. Todo apunta a que la icónica Coca-Cola Light está de capa caída.
Sin embargo, basta con asomarse a las redes sociales para descubrir una pequeña resistencia.
Entre los jóvenes de la Generación Z, esta bebida no solo no ha desaparecido, sino que se ha convertido en un auténtico objeto de deseo y en un salvavidas contra el estrés laboral.
Y para rizar el rizo, en pleno 2026, abrir una de estas latas se ha vuelto casi un milagro debido a una crisis geopolítica y logística que está asfixiando al mundo.
¿Qué está pasando realmente con la Coca-Cola Light?. A principios de esta década, la industria dio por muerta a la palabra "dieta".
"Ninguna persona de la generación Z quiere estar a dieta en estos días", sentenciaba en 2021 Greg Lyons, directivo de Pepsi.
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