Nuevo golpe al bolsillo: gasolinas y gasoil suben hasta RD$4

El Gobierno destinó más de RD$1,770 millones para frenar el alza de los combustibles y proteger tu bolsillo. ¿Cómo impacta esta medida?

El Gobierno dominicano destinó RD$1,770.65 millones en subsidios a los combustibles durante la semana del 26 de septiembre al 2 de octubre de 2026, informó el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), con el objetivo de contener las alzas en los precios internacionales de los productos refinados. La medida busca amortiguar el impacto de las fluctuaciones del mercado internacional en el costo de los carburantes que se comercializan en el país, evitando que los incrementos se trasladen de forma directa a los consumidores.

El subsidio semanal a los hidrocarburos es uno de los instrumentos de política económica más sensibles para la República Dominicana, porque el precio de los combustibles se transmite con rapidez a la estructura de costos de casi toda la actividad productiva. Un alza en la gasolina o el gasoil no solo afecta el gasto del automovilista: también incide en el costo del transporte de mercancías, en la operación del transporte público y, por esa vía, en el precio final de los alimentos y otros bienes de consumo masivo. Por eso, cada ajuste semanal del MICM tiene un efecto que va más allá del surtidor.

El MICM detalló que estos recursos forman parte de la política de subsidios que mantiene el Ejecutivo para estabilizar los precios de los combustibles, un sector clave para el transporte, la industria y la economía familiar. La lógica de esta intervención es simple: cuando el precio internacional del crudo y sus derivados sube, el Gobierno absorbe parte de ese incremento con recursos fiscales para que el ajuste al consumidor local sea menor al que resultaría de una aplicación plena del mercado.

Con esta asignación, el Gobierno reafirma su estrategia de intervención en el mercado de los hidrocarburos, en un contexto de volatilidad en los precios internacionales del petróleo y sus derivados. Esa volatilidad responde a factores externos —decisiones de producción de los grandes exportadores, tensiones geopolíticas, comportamiento de la demanda global— que escapan al control de las autoridades locales, pero cuyas consecuencias se sienten directamente en la economía dominicana.

Para los lectores, conviene observar tres elementos en las próximas semanas. Primero, la magnitud del subsidio: RD$1,770.65 millones en una sola semana da una idea del esfuerzo fiscal que implica sostener esta política de forma continua. Segundo, el comportamiento del precio internacional del petróleo, que determina si la presión sobre los precios locales se mantiene o se modera. Tercero, la evolución de los precios al consumidor, porque el subsidio amortigua pero no siempre elimina el traslado de las alzas, y el bolsillo de las familias sigue siendo el termómetro más directo de esta política.

La discusión de fondo es cómo equilibrar dos objetivos que suelen tensionarse: proteger el poder de compra de los hogares y la competitividad del transporte, por un lado, y mantener la sostenibilidad de las finanzas públicas, por el otro. Cada semana en que se destinan recursos a contener los combustibles es una semana en que esos fondos no se orientan a otras prioridades. Esa disyuntiva, más allá del dato puntual, es la que conviene seguir con atención.

Fuente original: consultar publicación original.