Muere Antonio “Niño” Castillo, padre de Diomary “La Mala”, conmueve al arte dominicano
Fallece Antonio “Niño” Castillo, pilar del derecho y el deporte en SFM. Su legado de calidez y profesionalismo deja una huella imborrable en la región.
Falleció este viernes a los 85 años el jurista, notario público y dirigente deportivo Antonio “Niño” Castillo, una de las figuras más queridas y reconocidas de San Francisco de Macorís, cuyo legado abarcó el derecho, el deporte y la cultura local. Su partida deja un vacío profundo en la región Nordeste, donde su nombre se asocia tanto a la solidez profesional como al calor humano que lo caracterizó durante décadas.
Castillo, esposo de la educadora Celeste Adalgisa Jiménez y padre de la artista Diomary Celeste Castillo, conocida popularmente como «La Mala», construyó una trayectoria que trascendió las aulas y los tribunales. Graduado en Derecho y Contabilidad, inició su carrera profesional en el Banco Popular Dominicano, donde se desempeñó como subgerente durante una década. Esa experiencia en el sector financiero le permitió luego vincularse a la Nordestana Corporación de Crédito, y desde el año 2000 ejerció como notario público, oficio que desempeñó con dedicación hasta sus últimos años.

Su compromiso con el gremio jurídico fue igualmente notable. Presidió la seccional Duarte del Colegio de Abogados de la República Dominicana y, durante 14 años consecutivos, la filial Duarte del Colegio de Notarios. Esa constancia institucional lo convirtió en una referencia obligada para las nuevas generaciones de profesionales del derecho en la zona, que encontraron en él un ejemplo de ética y servicio. Su labor no se limitó al ejercicio privado; fue un activo promotor de la colegiación y del fortalecimiento de las instituciones locales.
En el ámbito deportivo, su figura también brilló con luz propia. Como jugador de béisbol y sóftbol, Castillo demostró la misma pasión que ponía en sus responsabilidades profesionales. Ese esfuerzo le valió su exaltación en 2016 a la Galería de la Fama de la Región Nordeste, un reconocimiento que celebró con humildad y que sus cercanos recuerdan como uno de sus mayores orgullos. Además, era un apasionado de la música, especialmente del karaoke, donde se convirtió en un referente por su interpretación de boleros, baladas y música tropical, género en el que encontraba una vía para conectar con amigos y familiares.
Los restos de Antonio “Niño” Castillo son velados en la Funeraria San Francisco, donde familiares, amigos, representantes del sector jurídico, deportistas y ciudadanos acuden a darle el último adiós. La masiva asistencia refleja el cariño que supo sembrar en vida. Le sobreviven sus hermanos Julio César y Germán Amaury Castillo, así como el recuerdo de su hermano Luis Manuel «Luichy» Castillo, fallecido en junio de 2020. El legado de “Niño” Castillo permanecerá en la memoria colectiva de San Francisco de Macorís, no solo por sus títulos y cargos, sino por la calidez de un hombre que supo combinar la disciplina del derecho con la alegría de la música y el deporte.
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