Montero desafía al PSOE: alquileres topados por ley, contratos fijos y el feminismo “fuera del cajón”
Irene Montero regresa al centro del debate político con una propuesta que sitúa la vivienda y el empleo en el corazón de su discurso. La eurodiputada de Podemos y candidata a las próximas elecciones generales ha defendido que “habría que bajar el precio del alquiler por ley y hacer contratos indefinidos”, dos medidas que considera imprescindibles para frenar la precariedad y garantizar derechos básicos.
En su intervención, Montero ha cargado contra el PSOE por lo que considera un abandono de la agenda feminista. “El PSOE ha metido el feminismo en un cajón porque les incomodaba”, ha valorado la dirigente morada, que vuelve a marcar perfil propio dentro del espacio de la izquierda. Con esta crítica, la candidata trata de reivindicar el papel de Podemos como fuerza que no acepta rebajar las demandas de igualdad a cambio de estabilidad institucional.
El eje económico de su propuesta es claro. Por un lado, intervenir el mercado del alquiler para impedir que los precios sigan escalando por encima de los salarios. Por otro, transformar la relación laboral para que el contrato indefinido deje de ser una excepción. Montero sostiene que sin vivienda asequible y sin empleo estable no puede hablarse de verdadera justicia social. Son dos reclamaciones que conectan con los problemas más urgentes de amplias capas de la población, especialmente jóvenes y trabajadores con ingresos bajos.
La candidata a las generales sitúa así su campaña en terrenos clásicos de Podemos: la vivienda como derecho, no como negocio; el trabajo digno como punto de partida; y el feminismo como bandera irrenunciable. Su mensaje busca diferenciarse de un PSOE al que acusa de gestionar el feminismo con incomodidad y de no haber frenado la escalada de los alquileres.
El contexto no es menor. La crisis de vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones ciudadanas, mientras la temporalidad y la inflación erosionan la confianza en las instituciones. En ese escenario, Montero intenta capitalizar el descontento y disputar al PSOE el liderazgo de la izquierda. Su apuesta por bajar los alquileres por ley y generalizar los contratos indefinidos será, sin duda, uno de los debates centrales de la próxima campaña. La pregunta es si su discurso logrará traducirse en apoyo electoral o si quedará como una enmienda a la izquierda del Gobierno.