Melchor León desafía a Pedro Sánchez: “No llevaré a mi hija al colegio mientras Ceuta siga sin garantías”
**El vicepresidente socialista de la Asamblea ceutí asegura que ha recibido presiones para abandonar su escaño y sostiene que su lealtad al partido está por encima de la dirección federal.**
La vuelta al cole se ha convertido en un campo de batalla política en Ceuta. El diputado socialista Melchor León ha plantado cara tanto a la inseguridad que, según denuncia, asola su ciudad, como a la cúpula federal del PSOE. En una entrevista concedida este martes, el también vicepresidente de la Asamblea ha lanzado un doble órdago: no permitirá que su hija acuda a un centro escolar sin garantías y advierte de que su compromiso con el partido está por encima de las consignas de Ferraz.
León ha relatado que el inicio del curso académico se desarrolla en un clima de “alarma permanente”, marcado por la presión migratoria y el colapso de los recursos sociales y policiales. “No hay condiciones objetivas de seguridad para que los menores vayan a clase con normalidad. Es una decisión personal, sí, pero también un gesto de responsabilidad”, ha defendido el dirigente socialista, quien asegura que su postura ha sido interpretada en la dirección nacional como una deslealtad.
El diputado ha ido más lejos al afirmar que ha recibido amenazas de expulsión. “Me han dicho que si no me alineo, puedo buscarme otro partido. Pero yo no estoy contra el PSOE; estoy contra la deriva de un secretario general que ha convertido el partido en una estructura al servicio de su supervivencia”, ha señalado, en una crítica frontal al presidente del Gobierno y líder de su formación. “El PSOE es más fuerte que Pedro Sánchez”, ha subrayado.
Las declaraciones de León no solo evidencian la fractura interna del socialismo ceutí, sino que elevan el tono de un conflicto que lleva semanas enquistado. Fuentes de Ferraz evitan responder a las acusaciones, pero el malestar en la ejecutiva regional es palpable. El alcalde de Ceuta, del PP, ha aprovechado la polémica para exigir al Gobierno central una respuesta “inmediata” en materia de fronteras, mientras asociaciones de madres y padres reclaman protocolos claros ante posibles incidentes.
La situación en la ciudad autónoma, epicentro recurrente de crisis migratorias, se ha visto agravada por la saturación del CETI y el aumento de llegadas irregulares. León, que se define como “un socialista de periferia”, insiste en que su batalla no es personal, sino simbólica: la de un partido que, a su juicio, ha olvidado sus raíces territoriales. Su gesto familiar, el de no llevar a su hija al colegio, se ha convertido en el emblema de una rebelión que amenaza con resonar más allá de Ceuta.