Lula da Silva cuestiona la patronalización de Brasil en Estados Unidos
“Brasil se defiende: Lula lanza un mensaje firme a EE.UU. sobre soberanía y lucha contra el crimen organizado.”
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ha lanzado una fuerte advertencia a Estados Unidos después de que Washington declarara como terroristas a dos bandas criminales brasileñas. En un discurso durante la inauguración de una planta de fertilizantes en el municipio de Laranjeiras, en el noreste del país, Lula expresó su descontento por lo que considera una falta de respeto hacia la soberanía brasileña.
Según Lula, Brasil no acepta ser tratado "como niños" y que su país tiene la capacidad y la voluntad de combatir a las bandas criminales con sus propias leyes y fuerzas de seguridad. "Estamos dispuestos a colaborar con la comunidad internacional en el combate al crimen organizado, pero no aceptamos medidas arbitrarias que sirvan de pretexto para atacar nuestra soberanía y nuestra economía", enfatizó.
La decisión del Gobierno de Estados Unidos de clasificar como terroristas al Comando Vermelho (CV) y al Primeiro Comando da Capital (PCC) ha generado una fuerte reacción en Brasil. Lula recaló que su país está combatiendo a estas bandas con sus propias leyes y medios, y que acepta la colaboración extranjera en este sentido.
En su discurso, Lula también hizo un llamado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a extraditar a los cabecillas de bandas brasileñas que viven en Miami. "Si desea ayudar a Brasil, que comience por extraditar a los cabecillas de bandas brasileñas que viven en Miami", dijo Lula.
El Gobierno brasileño ha emitido un comunicado oficial en el que advierte que no acepta el uso de medidas arbitrarias procedentes del extranjero que sirvan de pretexto para atacar su soberanía. "La soberanía nacional no es negociable. Brasil rechaza cualquier forma de injerencia externa en sus asuntos internos", afirma el comunicado.
La decisión de Estados Unidos de declarar como terroristas al CV y el PCC puede debilitar los esfuerzos brasileños para combatir a estas organizaciones, según el comunicado del Gobierno brasileño. "Las medidas unilaterales, no negociadas, pueden debilitar la lucha contra los delincuentes y generar acciones que pongan en peligro la vida de personas que no tienen nada que ver con el delito", advierte.
El conflicto entre Brasil y Estados Unidos sobre la clasificación de las bandas criminales brasileñas como terroristas es un tema complejo que involucra aspectos políticos, legales y de seguridad. La posición del Gobierno brasileño es clara: no acepta ser tratado como un país subordinado y está dispuesto a defender su soberanía y su economía.
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