Los fondos de Evelina Minaya tienen un origen: su madre
Evelina Minaya: la medalla de plata que esconde un sacrificio desgarrador por su madre enferma.
La medalla de plata que Evelina Minaya conquistó en el salto largo femenino de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 no fue solo un logro deportivo: fue el triunfo de una hija que estuvo a punto de renunciar a su carrera para cuidar a su madre, quien padece un cáncer terminal.
Con 26 años y oriunda de Puerto Plata, Minaya alcanzó los 6.49 metros, quedando a solo cinco centímetros de la puertorriqueña Alysbeth Félix, ganadora con 6.54 metros. Sin embargo, el significado de su actuación trascendió la pista. "El resultado de esta medalla fue el sacrificio que tuve que hacer para llegar hasta aquí", expresó entre sollozos, incapaz de contener las lágrimas. "Mi mami tiene cáncer terminal y ahora mismo está en la casa".
La atleta confesó que hace menos de un mes estuvo a punto de abandonar el atletismo para dedicarse por completo al cuidado de Maximena, su madre. Durante aproximadamente 15 días dejó de entrenar, afectada por la situación familiar, hasta que su entrenador, José Rubio, se convirtió en el pilar que la convenció de continuar. "Lo llamé para decirle que iba a dejar todo y él me respondió: 'No, podemos, podemos'", relató con visible emoción.
La premiación se realizó cerca de las 9:00 de la noche en el Estadio Olímpico Félix Sánchez, ante un público reducido que aún vibraba con la actuación de Marileidy Paulino. Muchos se perdieron la historia de otra dominicana que libró una batalla mucho más allá de la pista. Esa misma noche, Minaya esperaba comunicarse con su madre mediante una videollamada antes de reencontrarse con ella. "Quiero disfrutarla, abrazarla y besarla", dijo, transformando su expresión.
Por la medalla de plata, la atleta recibirá un incentivo de 150 mil pesos del Ministerio de Deportes, y no dudó un instante al revelar sus planes: "Lo primero que voy a hacer es comprarle todos los medicamentos a mi mamá. Todo lo que ella necesite va a ser para ella". No era la satisfacción por una presea, sino la tranquilidad de saber que el premio le permitirá ayudar a la persona que inspiró el esfuerzo más grande de su carrera.
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