La “Masculinidad en Envase”: ¿Por qué algunos hombres buscan cereales “tácticos” para sentirse reyes de la…
El mercado de los desayunos ha presenciado la irrupción de Man Cereal, una propuesta que redefine el concepto tradicional de este alimento. Su eslogan, de una…
El mercado de los desayunos ha presenciado la irrupción de Man Cereal, una propuesta que redefine el concepto tradicional de este alimento. Su eslogan, de una franqueza impactante, declara: "Por fin los cereales se han armado de valor y de hombría". Este producto se distancia deliberadamente de la estética habitual de los cereales, prescindiendo de mascotas, colores vibrantes o narrativas de aventura. En su lugar, ofrece una composición basada en proteínas y creatina, con cuatro variantes cuyos nombres evocan una identidad masculina específica: "Dominante" (caramelo salado), "Seguro de sí mismo" (canela), "Legendario" (frutas) y "Sigma" (bacon). Este último término, popularizado en foros de masculinidad extrema, alude a un arquetipo de hombre poderoso, independiente y autosuficiente, sugiriendo que el cereal no solo nutre, sino que confiere una identidad.
Este fenómeno comercial capitaliza una faceta específica de la identidad masculina. El periodista Austin Ashburn ha contextualizado esta tendencia, señalando que "A medida que la masculinidad tóxica continúa extendiéndose por nuestra sociedad, existen productos como Man Cereal para satisfacer a los hombres que solo quieren interactuar con cosas que sean indudablemente masculinas y que no amenacen su ego". Esta estrategia de mercado apunta a un nicho de consumidores que evitan productos con empaques coloridos o asociados tradicionalmente al cuidado personal, percibiendo tales elecciones como una amenaza a su masculinidad. Precedentes de esta segmentación incluyen bebidas energéticas como Monster o Rockstar, batidos de proteínas, latas de atún con marketing "masculino", y productos de higiene personal con denominaciones como "Pure Carbon" o "Facial Fuel". Un ejemplo notorio es War Paint, una marca de maquillaje para hombres cuyo nombre evoca una connotación bélica. Los creadores de Man Cereal argumentan que su producto surge como respuesta a la percepción de que los hombres habían abandonado los cereales, limitados a opciones infantiles azucaradas o saludables insípidas, ofreciendo una alternativa natural, proteica, baja en azúcar y enriquecida con creatina.
La influencia del marketing de género en la alimentación trasciende la mera estética, impactando directamente la percepción del sabor y las decisiones de compra de los consumidores de forma subconsciente. Un estudio fundamental en este campo, publicado en Social Psychology bajo el título "Macho Nachos: The Implicit Effects of Gendered Food Packaging on Preferences for Healthy and Unhealthy Foods", reveló hallazgos significativos. En un experimento, la activación mental de la masculinidad llevó a una preferencia por alimentos menos saludables, mientras que la activación de la feminidad se asoció con opciones más sanas. Un segundo experimento demostró que cuando el empaque y la salubridad del producto eran congruentes con el género —envase femenino para comida sana, masculino para comida menos sana—, los participantes no solo los preferían, sino que los percibían como más atractivos y, crucialmente, más sabrosos. Esta investigación también indica que, al sentirse amenazada su masculinidad, un hombre puede evitar activamente alimentos saludables o vegetarianos. Tal como explican expertos en Psychology Today, "la comida es una herramienta importante para gestionar la identidad, y los hombres son más propensos a seleccionar alimentos 'masculinos' cuando comen con otros hombres, como señal de dominancia dentro de un grupo valorado". Esta dinámica tiene implicaciones directas para la salud pública, ya que la percepción de la comida saludable como "femenina" y la amenaza a la masculinidad pueden alejar a los hombres de dietas beneficiosas. Como señaló Alba Otero en Xataka, "podemos pensar que el envase no importa, pero la realidad es que es clave en la decisión de compra", evidenciando cómo los estereotipos de género se refuerzan desde la infancia a través de la presentación de los productos.
El fenómeno de marketing dirigido a este segmento ha sido conceptualizado como "Manvertising" por los sociólogos Kristen Barber y Tristan Bridges en la revista Contexts de la American Sociological Association. Este término describe el uso de una masculinidad satírica o exagerada para vender productos que los hombres podrían evitar por temor a las implicaciones para su identidad de género. Un ejemplo clásico es el anuncio de Old Spice con Isaiah Mustafa, que, a través de la ironía, vende la idea de una masculinidad idealizada. Sin embargo, esta parodia a menudo refuerza la noción de que existen fronteras rígidas entre lo "masculino" y lo "femenino", y que cruzarlas es degradante. A diferencia de este enfoque irónico, Man Cereal opta por una declaración de identidad directa, con un empaque espartano en blanco y negro que, según Iturriaga en El País, contrasta con los productos "light" o dietéticos femeninos. La revista Journal of Advertising Research indica que los mensajes de masculinidad más explícitos y menos irónicos, conocidos como "enlightened manvertising", tienen una resonancia particular entre hombres que se identifican fuertemente con rasgos masculinos tradicionales. La socióloga Raewyn Connell, en su obra Masculinities (1995), explicó que la masculinidad hegemónica es una construcción social que exige un esfuerzo constante para su mantenimiento, incluyendo la delimitación de lo masculino frente a lo femenino y la devaluación de otras masculinidades. Productos como Man Cereal se insertan en esta dinámica, transformando el desayuno en un acto de afirmación identitaria.
Este contexto de marketing se enmarca en un fenómeno cultural más amplio: la manosfera, definida por ONU Mujeres como una "red laxa de comunidades online que dicen abordar los problemas de los hombres… pero que frecuentemente promueven actitudes dañinas". Agrupa a movimientos como los MRA, PUA, MGTOW e incel, unidos por una oposición al feminismo y la narrativa de que los hombres son las principales víctimas sociales. Dentro de este ecosistema, la alimentación adquiere una dimensión ideológica, siendo vista como un medio para proyectar fortaleza. Figuras públicas como el presidente argentino Javier Milei han expresado que comer es un mero trámite, mientras que el influencer Andrew Tate promueve dietas extremas como la "lion diet", calificando el disfrute de la comida como una debilidad. Un estudio en Social Media + Society, "Mainstreaming the Manosphere's Misogyny Through Affective Homosocial Currencies", advierte sobre la normalización de contenidos misóginos de la manosfera entre adolescentes. Aunque Man Cereal no emana directamente de estos foros, la elección del sabor "Sigma" es significativa, aludiendo al ideal de autosuficiencia promovido en estos espacios. El Manosphere Index, un estudio de diciembre de 2025, sugiere que los hombres no se radicalizan masivamente, sino que responden a una "colisión de presión económica, medios algorítmicos y preguntas de identidad y propósito", sintiéndose "sin ancla, económicamente inseguros e institucionalmente ignorados". Esta inseguridad es el terreno fértil que la manosfera y sus extensiones comerciales explotan.
La existencia de productos como Man Cereal puede explicarse a través del concepto de femmefobia, desarrollado por la periodista Noemí López Trujillo en su libro "Me dibujaron así. Por qué el mundo odia la feminidad". La femmefobia se define como la devaluación y el desprecio sistemático hacia todo lo asociado con lo femenino, percibido como frívolo o débil. En este contexto, un empaque colorido o "alegre" se convierte en un riesgo de "contaminación femenina" intolerable para ciertos consumidores. Los cereales, tradicionalmente un espacio libre de rígidas normas de género, son ahora objeto de una "masculinización" que busca erradicar cualquier rasgo asociado a lo femenino. Incluso en la promoción de alimentos saludables para hombres, como indica una investigación en el American Journal of Men's Health, se recurre a ideales de masculinidad hegemónica para hacerlos atractivos, sugiriendo que "la alimentación saludable se vende eficazmente a los hombres evocando una masculinidad mejorada a través de la dieta". Esta tendencia refleja cómo la masculinidad hegemónica busca colonizar diversos aspectos de la vida cotidiana y la identidad, con industrias que se benefician al perpetuar y explotar estas construcciones sociales. Este análisis fue originalmente publicado en Xataka por Alba Otero.
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