La justicia llama a rendir cuentas: Anatomía de un caso de persecución política
“Victoria para la justicia: Peralta y Castillo absueltos después de tres años de persecución arbitraria y abusiva por un caso con evidentes motivos políticos.”
Justicia se Impone en el Caso Peralta y Castillo
El pasado viernes, la magistrada Altagracia Ramírez del Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional tomó una decisión valiente al declarar un auto de no ha lugar a favor de José Ramón Peralta y Gonzalo Castillo.
Esta resolución pone fin a más de tres años de persecución arbitraria y abusiva prisión preventiva que sufrieron los dos ex funcionarios del gobierno de Danilo Medina.
La acusación contra Peralta y Castillo se basó en supuestos pagos de deudas públicas y operaciones de bancas de apuestas, sin embargo, la falta de pruebas contundentes y la dependencia de confesiones no contrastadas de personas que admitieron delitos a cambio de beneficios, hizo que la investigación se convirtiera en un caso de persecución política.
La intención detrás de la acusación era clara: destruir al Partido de la Liberación Dominicana y a su presidente, principal líder de la oposición.
La presentación de la acusación en tiempos electorales, cuando el PLD concluía su congreso y se disponía a dar riendas sueltas a su candidato presidencial, fue una maniobra calculada para tener impacto mediático y no éxito en los tribunales.
Un Caso de Impunidad
La acusación contra Peralta y Castillo apesta a impunidad, ya que favorece a individuos que en lugar de colaboradores debieron ser encartados como actores protagónicos del supuesto entramado.
La falta de pruebas y la dependencia de confesiones no contrastadas es un claro indicio de que la investigación se llevó a cabo con el fin de condenar a los acusados, más que de buscar la verdad.
Fuente original: consultar publicación original.
