Juez de la SCJ busca eliminar su propia evaluación de desempeño y enciende el debate
Juez propone reformas al CNM para frenar la injerencia política y blindar la independencia judicial en RD. ¿Cambio de rumbo en las Altas Cortes?
El juez de Ejecución de la Pena de Peravia, José Manuel Arias, propuso este miércoles un paquete de reformas a la Ley Orgánica del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) para blindar la independencia judicial, erradicar la injerencia política sobre los magistrados y asegurar la rotación interna en las Altas Cortes, en un planteamiento que reaviva el debate sobre los mecanismos de control del sistema de justicia dominicano.
En su exposición, el magistrado subrayó que el actual marco legal permite que factores externos condicionen decisiones clave dentro del Poder Judicial, lo que compromete la imparcialidad de los procesos. Arias aboga por mecanismos más estrictos de selección y evaluación que reduzcan la discrecionalidad en los nombramientos, un punto sensible en un país donde la designación de jueces ha sido históricamente observada por organismos internacionales y locales como un espacio de posibles injerencias políticas.
La propuesta incluye, además, la necesidad de establecer límites claros a la reelección de jueces en posiciones de liderazgo dentro de los tribunales superiores, fomentando así una mayor renovación y evitando la concentración prolongada de poder. Este aspecto adquiere relevancia en momentos en que la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y el Tribunal Constitucional enfrentan cuestionamientos sobre la permanencia de sus autoridades y la influencia que estas puedan ejercer en la carrera judicial.
El juez insiste en que estas modificaciones son urgentes para consolidar la confianza ciudadana en el sistema de justicia dominicano. No obstante, la iniciativa también enciende una alerta entre sectores que ven en la propuesta una posible contradicción: el mismo Arias, en su rol de juez de ejecución, sería uno de los beneficiarios directos de eliminar las evaluaciones de desempeño, lo que ha generado interrogantes sobre la imparcialidad de su planteamiento y sobre si la motivación real es proteger la independencia judicial o evitar controles sobre su propia gestión.
Para el ciudadano común, el trasfondo de esta discusión no es menor: define cómo se eligen, se evalúan y se remueven los jueces que deciden casos de corrupción, crimen organizado y violaciones a derechos fundamentales. Una mayor transparencia en el CNM podría traducirse en sentencias menos susceptibles a presiones externas, mientras que una reforma mal diseñada podría generar el efecto contrario: mayor opacidad y menor rendición de cuentas.
Los próximos meses serán clave para observar si la propuesta de Arias encuentra eco en el Congreso Nacional, si el CNM asume alguna postura oficial y si otras voces dentro del Poder Judicial se suman al debate. También conviene vigilar cómo reaccionan los colegios de abogados y las organizaciones de la sociedad civil, actores que tradicionalmente han exigido una justicia más independiente y que ahora tendrán que calibrar si esta iniciativa avanza en esa dirección o si, por el contrario, representa un retroceso en los mecanismos de control interno.
Fuente original: consultar publicación original.