Jóvenes en formación: Gabinete Social y Ministerio de Trabajo unen fuerzas para ampliar su acceso al empleo
Alianza estratégica en RD conecta la capacitación técnica de jóvenes y mujeres con empleos reales. Cierra la brecha entre formación y mercado laboral.
El Gabinete de Política Social y el Ministerio de Trabajo han unido esfuerzos para crear una alianza estratégica que amplíe las oportunidades laborales de jóvenes y mujeres egresados de sus programas de capacitación, con el objetivo de cerrar la brecha entre la formación técnica y el mercado laboral dominicano. La iniciativa conectará los procesos de formación del programa Oportunidad 14-24, los Centros Tecnológicos Comunitarios (CTC) y los Centros de Desarrollo Integral de la Mujer (CEDI-Mujer) con las vacantes gestionadas por el Ministerio de Trabajo, especialmente a través del Programa de Empleabilidad Juvenil.
Esta articulación interinstitucional responde a un desafío estructural del mercado laboral dominicano: la existencia de un desajuste entre las competencias que adquieren los egresados de programas sociales y las demandas reales de los empleadores. Con esta alianza, se busca que la inversión pública en capacitación técnica se traduzca en inserción productiva efectiva, evitando que los conocimientos adquiridos queden sin aplicación práctica en el tejido empresarial del país.
Durante un encuentro de coordinación, la directora interinstitucional del Gabinete de Política Social, Josefina Rodríguez, y el director administrativo, Pedro Sánchez, representaron a la coordinadora Geanilda Vásquez, mientras que la directora del Servicio Nacional de Empleo, Mily Peralta, asistió en representación del ministro Eddy Olivares Ortega. La propuesta contempla establecer una ruta que facilite el acceso de los egresados a pasantías remuneradas, oportunidades de primer empleo y otros mecanismos de inserción laboral.
La coordinadora Geanilda Vásquez subrayó la importancia de convertir la capacitación en oportunidades reales de desarrollo para los beneficiarios de los programas sociales. Esta visión implica un cambio de enfoque: ya no se trata únicamente de entregar certificados de formación, sino de garantizar que esos procesos formativos tengan un impacto tangible en la calidad de vida de las personas y sus familias, especialmente en los segmentos más vulnerables de la población.
Como parte de la estrategia, ambas instituciones trabajarán en identificar las necesidades del mercado para vincularlas con los perfiles de los jóvenes formados, integrando también a las mujeres capacitadas en los CEDI-Mujer para fortalecer su participación y autonomía económica. Este componente de género resulta clave, pues la inserción laboral femenina no solo contribuye a la independencia financiera de las mujeres, sino que tiene efectos multiplicadores en la reducción de la pobreza y en el bienestar de los hogares dominicanos.
La alianza prevé, además, fortalecer los mecanismos de intermediación laboral, identificar empresas interesadas en recibir pasantes y promover nuevas oportunidades de empleo formal para quienes completen satisfactoriamente sus procesos de formación. Para los lectores, conviene observar cómo se materializa esta coordinación en los próximos meses: la cantidad de jóvenes efectivamente colocados, los sectores productivos que absorban a estos egresados y la duración de los contratos de pasantía serán indicadores clave para evaluar si esta sinergia institucional logra su propósito de transformar la capacitación en empleos sostenibles y de calidad.
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