Jonas Vingegaard extiende su liderato en el Giro con su cuarta victoria en una etapa clave.
“Vingegaard sube al trono: el danés dominó la montaña y se acerca a la victoria en el Giro de Italia con una cuarta etapa triunfal.”
En la 16ª etapa del Giro de Italia, el danés Jonas Vingegaard demostró su superioridad en la montaña al imponerse en solitario en la estación de esquí de Cori, en los Alpes suizos, con un minuto de ventaja sobre sus perseguidores. Esta victoria, la cuarta en la presente edición del Giro, lo coloca en una posición aún más favorable para vestir de rosa el próximo domingo en Roma.
La etapa, de apenas 113 km de recorrido, resultó ser un desafío significativo para los ciclistas, especialmente en el final exigente en lo alto de la estación alpina de Cori. Fue allí donde Vingegaard decidió atacar a falta de 6,5 km para la meta, demostrando de nuevo su capacidad para dominar las etapas de montaña.
El líder de la carrera desde el pasado sábado en el alto de Pila, Vingegaard, comentó que su equipo estaba "muy motivado por la idea de ganar con la maglia rosa" y que eligieron la primera ocasión para intentarlo porque, si no salía hoy, tendrían otras oportunidades. Su estrategia resultó ser efectiva, ya que logró demostrar de nuevo quién manda en la carrera.
El austriaco Felix Gall, segundo en la meta a 1:09 del vencedor del día, se resignó a su posición, admitiendo que "una vez más demostró quién manda, él simplemente hace su trabajo". Gall soltó en los últimos metros a sus rivales por el podio, Jai Hindley, Thymen Arensman y Derek Gee.
En la general, Gall es segundo a 4:03 de Vingegaard y Hindley es cuarto a 5 minutos exactos. Entre ambos está el neerlandés Arensman, compañero de equipo de Vingegaard, a 4:27 del danés. El portugués Afonso Eulálio (Bahrain) sigue sorprendiendo y se mantiene 5º en la general, a 5:40 del líder.
La clasificación por puntos también experimentó un cambio significativo, ya que el ecuatoriano Jhonatan Narváez se coloca a sólo dos puntos del francés Paul Magnier. El perfil de las próximas semanas, bastante montañoso, es más favorable a un escalador como Narváez que a un velocista puro como Magnier.
El miércoles, la montaña volverá a tener protagonismo en la carrera, aunque sin final en alto, con una etapa de 202 km de recorrido que romperá las piernas de los ciclistas. Deben ascenderse tres puertos de tercera categoría y con un desnivel positivo de 3.300 metros. Vingegaard vence pero no convence en el primer contacto con la montaña del Giro.
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