Jacob deGrom alcanza hito histórico: 2,000 ponches en su carrera
Jacob deGrom alcanza los 2,000 ponches en MLB ante su público. Un hito histórico que lo coloca en la élite del pitcheo. ¡No te pierdas los detalles!
Jacob deGrom grabó su nombre en los anales de las Grandes Ligas este jueves al alcanzar los 2,000 ponches de por vida, un hito reservado para la élite del pitcheo, logrado ante su público en el Globe Life Field durante el primer episodio del encuentro frente a los Washington Nationals.
El derecho abrió el partido con ponches consecutivos ante Daylen Lile y Abimelec Ortiz, sellando la marca que había rozado en sus dos aperturas previas. Tras el segundo strikeout, deGrom se tomó un instante sobre la lomita, se quitó la gorra y saludó a una afición que estalló en celebración por el histórico momento. La escena, cargada de simbolismo, confirma que el veterano lanzador sigue siendo capaz de dominar a los bateadores rivales con la misma autoridad que lo caracterizó durante su etapa más brillante con los Mets de Nueva York.
Con esta actuación, deGrom se convierte en el lanzador número 95 en la historia de la MLB en alcanzar los 2,000 ponches y el noveno activo en lograrlo. Además, es el segundo esta temporada tras Aaron Nola, de los Philadelphia Phillies. La rapidez del hito realza su grandeza: lo consiguió en apenas 272 partidos, el segundo más veloz de la historia, solo superado por Randy Johnson (262), y en 1,661 innings, también segundo detrás de Chris Sale (1,626). Estas cifras no solo miden su poderío, sino también su consistencia y durabilidad en una era donde los abridores rara vez superan las 200 entradas por campaña.
El logro tiene un peso especial para la franquicia texana, ya que deGrom es apenas el tercer lanzador desde 1972 en registrar sus 2,000 ponches con el uniforme de los Rangers, uniéndose a Ferguson Jenkins (1974) y Cole Hamels (2016). Este dato subraya la escasez de talento de ese calibre en la historia reciente del club, que históricamente ha dependido más de su ofensiva que de su rotación. Para los aficionados de Texas, ver a un lanzador de esta categoría vestir sus colores es un lujo que no se repetía en casi una década.
El manager Skip Schumaker elogió al serpentinero antes del juego: "En mi opinión, es uno de los mejores que jamás haya hecho esto". Las palabras del dirigente no son exageradas: deGrom ha ganado dos premios Cy Young (2018 y 2019) y ha mantenido una efectividad por debajo de 2.50 en varias temporadas, números que lo colocan entre los lanzadores más dominantes de su generación. Sin embargo, su historial de lesiones ha limitado su disponibilidad en los últimos años, lo que hace aún más notable que haya alcanzado esta marca pese a las interrupciones.
Sin embargo, la celebración individual no distrae al equipo: Texas necesitará que deGrom mantenga ese nivel en los próximos 35 partidos para asegurar un boleto a la postemporada. Los Rangers se encuentran en una lucha cerrada por un lugar en los playoffs, y la experiencia del veterano será clave en los duelos decisivos de septiembre. El hito de este jueves no solo es un reconocimiento a su carrera, sino también una señal de que, cuando está sano, deGrom sigue siendo un arma capaz de cambiar el rumbo de una serie.
Para los observadores del béisbol, la pregunta ahora es si este momento servirá como catalizador para que Texas cierre la temporada regular con impulso. La historia reciente de la franquicia, campeona en 2023, demuestra que cuenta con el núcleo necesario para competir, pero la rotación ha sido inconsistente. Si deGrom logra mantenerse en el montículo y replicar esta actuación, los Rangers podrían llegar a octubre con una de las duplas más temidas de la liga, junto a su bullpen y una alineación que ya ha demostrado poder ofensivo.
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