Inflación interanual en RD se ubica en 5.13% hasta agosto de 2026, según Banco Central

Inflación dominicana sigue cediendo: baja a 5.13% en agosto y acumula dos meses de descenso. ¿Se consolida la tendencia? Entérate de los detalles aquí.

El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) informó que el índice de precios al consumidor (IPC) registró una variación mensual de 0.38 % en agosto de 2026, con lo que la inflación interanual descendió por segundo mes consecutivo hasta situarse en 5.13 %, acumulando una reducción de 0.54 puntos porcentuales frente al 5.67 % alcanzado en junio de este año.

Este comportamiento confirma una senda de desaceleración gradual en el nivel general de precios, luego de que el indicador tocara un pico reciente en junio. La reducción de medio punto porcentual en apenas dos meses sugiere que los choques de oferta y las presiones de demanda que elevaron el costo de vida durante la primera mitad del año están disipándose de manera más rápida de lo que anticipaban algunos analistas locales.

Según el informe oficial, la desaceleración del indicador entre agosto de 2025 y agosto de 2026 refleja una tendencia gradual hacia el rango meta establecido por la autoridad monetaria, que es de 4.0 % ± 1.0 %. Este comportamiento se da en un contexto donde las expectativas de los agentes económicos permanecen ancladas al objetivo de política monetaria en el horizonte de proyección. Para el consumidor dominicano, esta moderación implica un alivio relativo en rubros sensibles como alimentos, transporte y vivienda, aunque el nivel actual todavía supera el punto medio de la meta oficial, por lo que el poder adquisitivo de los hogares sigue enfrentando retos en el corto plazo.

La cifra de 5.13 % también tiene implicaciones para las decisiones de financiamiento. Una inflación que converge hacia el rango meta reduce la presión sobre el Banco Central para mantener una postura restrictiva, lo que podría abrir espacio para futuras reducciones en la tasa de política monetaria. Esto es relevante tanto para las empresas que dependen del crédito para capital de trabajo e inversión, como para los hogares con préstamos hipotecarios o de consumo, cuyas cuotas están atadas a tasas variables.

El BCRD destacó que la evolución del IPC evidencia una convergencia sostenida hacia la meta, lo que sugiere que las medidas adoptadas en el ámbito monetario están teniendo el efecto esperado sobre los precios, sin comprometer el dinamismo de la actividad económica. Este balance es especialmente relevante en un entorno regional donde varias economías han tenido que sacrificar crecimiento para controlar la inflación. En el caso dominicano, la combinación de una demanda interna resiliente y una política cambiaria estable ha permitido que el ajuste de precios ocurra sin un freno brusco en el consumo.

De cara a los próximos meses, los agentes del mercado seguirán de cerca la evolución de los precios de los combustibles y de los alimentos importados, así como el comportamiento del tipo de cambio, factores que históricamente han incidido en las variaciones mensuales del IPC. También será clave observar si la tendencia a la baja se mantiene en septiembre y octubre, meses en los que suelen registrarse presiones estacionales por el regreso a clases y el inicio de la temporada alta de consumo. Si la inflación continúa acercándose al 4.5 %, el Banco Central podría contar con mayor margen para flexibilizar su postura sin poner en riesgo la credibilidad de su esquema de metas.

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